Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
Crónica ANIVERSARIO DE LIMA

Los tocayos de la Ciudad de los Reyes

No hay modo de que estas personas dejen de pensar en la metrópoli, en la que viven y que hoy celebra su aniversario 473. Fueron bautizados con el mismo nombre que ella

Por Iván Herrera Orsi

Lima es hija de provincianos. Yuri Lima Galindo Rubio. En su casa ubicada al pie del cerro El Agustino está preparando pollo al maní, aunque su especialidad es el puca picante, un plato ayacuchano que también lleva maní, pero cuyo protagonista es el chicharrón. La próxima semana Yuri Lima, quien bordea los 40 años, va a viajar a Ayacucho por los carnavales. Su papá era de allá, nos dice, y él nos mira desde un cuadro, un tipo serio, lentes, nariz ancha. Cuando era un muchacho, dejó la chacra y se vino a la capital donde se dedicó al comercio y formó una familia. Y la familia ha vivido en el Rímac, en Independencia, en El Agustino.

La casa de Yuri Lima está decorada con figuras de inspiración egipcia y ella se muere de vergüenza de que le preguntemos por su nombre. Sabe que le pusieron Yuri en honor al cosmonauta ruso, pero no recuerda por qué se llama Lima. Ella se ha acostumbrado a que, al efectuar un trámite y dictar su nombre completo, le respondan con un brillo burlón en la mirada. Sin embargo, asegura que le agrada su tocaya. Hasta hace un tiempo le molestaba el tráfico, pero ya ni eso le disgusta, dice sospechosamente.

Lima, otra de ellas, tiene dos hijos que viven en Estados Unidos. Lima Elizabeth Goyzueta Biollo, de ascendencia italiana, nos ha recibido con una amplia sonrisa en su casa de San Borja. En estos días, en que la empleada está de vacaciones, la vivienda luce especialmente grande o vacía. Pero ella está de buen humor. Se acerca su cumpleaños. Hace 73 años, sus padres se preparaban para asistir a las fiestas por el aniversario número 400 de la capital, cuando el trabajo de parto cambió sus planes.

"De alguna forma, siempre he sentido que mi vida estaba relacionada con el destino de la ciudad", confiesa Lima Elizabeth, aunque es chalaca y durante algún tiempo prefirió firmar solo como "L. Elizabeth".

De soltera, cuando empezaba a trabajar de secretaria bilingüe en compañías transnacionales, debía cruzar en tranvía los campos de cultivo que se extendían entre el Callao y Lima. "Ahora no hay nada vacío", reflexiona, sin tristeza. En su cuadra, sombreada por los árboles, ya se ha comenzado a tumbar las casas para reemplazarlas por edificios.

Lima sigue de pie, pero la enfermedad la ha golpeado: Lima Luisa Herrera Accinelli. Ella tiene cáncer, y lo soporta en su casa, en Breña, animada por el afecto de su esposo, Julio César, y el alboroto de sus mascotas: un perro, pericos australianos, loros. Lima Luisa pasa el tiempo leyendo y también le gusta ver en la televisión programas políticos. En su deseo de mantenerse informada se adivina la influencia del hombre que la crio: José Pardo y Castro, un gallego nacionalizado peruano, quien durante varias décadas trabajó para El Comercio.

Pardo era su padrino. Él resolvió que se llamaría Lima como la ciudad en la que decidió quedarse. Por eso, ella --a quien le inquieta el aumento de la delincuencia-- no utiliza el nombre de Luisa. Para todos es Lima. Limita, para los más cariñosos.

TIEMPOS MÁS SANOS
También hay hombres llamados Lima y uno de ellos vive al fondo de un callejón, en Barrios Altos, cerca de ese emporio de la falsificación que es el jirón Azángaro. Alejandro Lima, corpulento y amable, aclara que a él le pusieron así por un viejo jugador de fútbol brasileño, pero entiende que lo primero que se le venga a la mente a la mayoría, cuando él se identifica, sea la tres veces coronada villa. De joven, cuando iba a los conciertos por el aniversario de la ciudad, sus amigos le cantaban "Happy Birthday". Cuando en las noticias advierten que Lima amanecerá nublada, su esposa bromea anunciando que él estará de mal humor.

Alejandro Lima, que se gana la vida como vendedor de una tienda de artículos electrónicos, es un tipo religioso. El día en que lo conocimos, en torno a una gaseosa, nos dijo que esa noche se iba a reunir con sus hermanos para rezarle a San Martín de Porres por la salud de su mamá. Desde los 15 años, él es cargador de la hermandad de San Martín de la calle Sandia, en Barrios Altos. Por supuesto, eso no le impedía entonces obligar a los miembros del equipo perdedor a bañarse en una pileta del Paseo de los Héroes Navales cuando jugaba fulbito con los amigos.

--Antes las cosas eran más sanas --dice Alejandro Lima, quien se apellida Coca.

MÁS DATOS
Más de 20 mil peruanos
4
Según el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec), 87 peruanos se llaman igual que la capital del Perú. En su mayor parte, se trata de mujeres. La palabra suele aparecer en nombres compuestos como Rosa de Lima.
4Aunque algunas de estas personas residen en el extranjero, y varias otras en los departamentos de Arequipa, Cajamarca, Junín y La Libertad, la mayoría corresponde a la propia capital.
4Asimismo, en el registro figuran 10.552 compatriotas cuyo apellido paterno es Lima. El apellido está presente desde el Callao hasta la provincia de Purús, en Ucayali.
4A ellos se les suman las de 10.061 personas que llevan la palabra Lima como apellido materno.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook