LAS ACTIVIDADES PRODUCTIVAS Y COMERCIALES VUELVEN A BRILLAR LENTAMENTE
Por Azucena León Torres
Anita Loza, una chinchana de ojos grandes y negros, luce feliz esta mañana. Lleva puesto un mandil verde que la distingue como la trabajadora más productiva del área de costura de una importante empresa textil. Pero con el mandil, ella también recibió un bono que contribuirá a elevar su nivel de ingreso promedio a fin de mes. Y es que los incentivos económicos están siendo una de las modalidades más usadas en Ica para mantener estables los niveles de productividad de los más de 7.000 trabajadores ligados a esta rama industrial.
"Han transcurrido seis meses del terremoto, pero la mayoría de los pobladores continúa viviendo entre carpas y esteras. Y aunque es cierto que la industria se ha recuperado, esta situación puede impactar en el estado de ánimo y los niveles de productividad, y por eso nos preocupamos en mantener los incentivos", afirma Ricardo Gómez, gerente de operaciones de Textil San Cristóbal.
De hecho, el sector textil fue uno de los primeros en empezar a operar tras el terremoto --de manera progresiva, claro está--. Y aunque hoy ya opera al 100% de su capacidad, tuvo que hacer grandes esfuerzos para superar las pérdidas económicas y volver a atender puntualmente a los pedidos de sus clientes. Por ejemplo, Textil del Valle, Textil San Cristóbal, Western Cotton y Textiles del Sur decidieron trabajar los domingos e implementar un tercer turno de trabajo para lograrlo.
Si bien les exigieron a sus trabajadores colaborar con más horas de trabajo, también optaron, al igual que la mayoría de industrias instaladas en la zona, por otorgarles bonificaciones extraordinarias (de hasta S/.350), adelantos de sueldo e incluso préstamos para apoyar y motivar en el trabajo. Esta estrategia fue imitada por las mineras, pesqueras y vitivinícolas de la zona, por lo que, afirma Ricardo Arriola, gerente de operaciones de Agrícola Chapi, dichas compañías también lograron recuperarse rápidamente. "El nivel de ausentismo se redujo paulatinamente y las empresas pudieron ir retomando poco a poco sus niveles normales de producción", recuerda Arriola.
Las principales bodegas de pisco y vino --emblemas de la región-- no sufrieron daños significativos en infraestructura y los pocos que hubo fueron cubiertos por el seguro. "Es cierto que el movimiento generó la pérdida del 15% de lo que se tenía en bodega, pero la producción del 2008 estaba en el campo y no sufrió daños. Hoy ya estamos en plena campaña de cosecha y con grandes expectativas de crecimiento", precisa el director de Tabernero, Carlos Rotondo.
Por su parte, las actividades relacionadas con el comercio y los servicios (restaurantes y bancos) están completamente reactivadas y salvo en Pisco, donde se observa un menor dinamismo, se ha registrado el ingreso de nuevos operadores comerciales, tiendas de vestir e incluso de electrodomésticos.
NO TODOS VAN BIEN
Pero aún quedan sectores que no logran despegar, como el turismo y la pesca artesanal. En el caso de la industria sin chimeneas, por ejemplo, aunque el presidente de la Asociación de Hoteles y Restaurantes de Ica (Ahora), Julio Sánchez, afirma que en los últimos dos meses se observa un repunte del turismo receptivo, en Chincha representantes de la Hacienda San José tienen dudas de ello. Si antes recibían un promedio de 100 visitantes al día, hoy apenas llegan 20. Sin embargo, no se desaniman y seguirán reforzando las campañas para fortalecer el circuito y atraer turistas.
En el caso de la pesca artesanal, la recuperación es mucho más lenta, porque cerca del 60% de los 4.000 pescadores perdieron sus embarcaciones. "Recién hace dos semanas el Gobierno se hizo presente con la entrega de motores, pero la situación es aún complicada, no solo porque todavía existe un gran grupo sin herramientas, sino porque el recurso también se muestra ausente. Probablemente la recuperación en nuestro caso tarde un poco más de lo previsto", agrega Gonzalo, un pescador de 38 años que se alista a iniciar sus faenas de pesca en la bahía El Chaco.
OPINIONES
"La inacción de las autoridades no puede seguir: el Gobierno debe actuar y acelerar la reconstrucción"
RICARDO GÓMEZ LAZARTE
TEXTIL SAN CRISTÓBAL
"Ha sido poco lo que hemos podido hacer porque continúa la inacción y dejadez por parte del Estado"
EDUARDO MASÍAS
TECNOLOGÍA DE ALIMENTOS
"Hace dos semanas recién empezaron a repartir motores y redes pero algunos cuantos"
ROBERTO GARCÍA
PESCADOR ARTESANAL
"La actividad productiva está al 100% y si queremos seguir creciendo el Gobierno debe empezar a actuar"
VÍCTOR YEP
VIÑAS TACAMA
"En estos seis meses no he visto a nadie del Gobierno, la única ayuda que hemos recibido ha sido la de nuestras empresas"
VICTOR ARIAS
VIÑAS TACAMA
PARA TENER EN CUENTA
¿Problemas con la mano de obra?
Los empresarios están preocupados por la productividad y escasez de la mano de obra. "Hemos observado que la productividad de algunos trabajadores ha descendido hasta en 10%. Y es que la gente sigue pensando en que pasa el tiempo y no pueden reconstruir su vivienda", explica Ricardo Gómez, de Textil San Cristóbal. Sin embargo, Víctor Yep, de Tacama, y Manuel Ortiz, de Textil del Valle, opinan lo contrario. "Nuestra gente está respondiendo en forma impresionante e, incluso, ha sido un factor decisivo para que la recuperación haya sido una realidad en tan corto plazo", sostiene Yep. Lo que más preocupa, afirma Ricardo Arriola, de Agrícola Chapi, es el cuello de botella que pueden enfrentar algunos sectores por la escasez de mano de obra. "Existen trabajadores que decidieron empezar a efectuar trabajos de construcción particulares debido a que la paga suele ser mayor. Por ello decidimos considerar un bono de productividad adicional en el campo para mantener a los trabajadores y evitar que escaseen en plena cosecha". Otro sector que implementó un nuevo sistema de bonificación es el textil. "Antes solo dábamos bonificaciones en el área de costura, pero estamos implementando uno en corte y confección", agrega Ortiz.