Por Susan Abad. Corresponsal
BOGOTÁ. La tensa situación que viven Ecuador y Venezuela con Colombia, por el bombardeo que las Fuerzas Armadas colombianas efectuaron en territorio ecuatoriano al campamento del líder de las FARC 'Raúl Reyes', se agudizó luego de que el jefe de la policía, general Óscar Naranjo, informara que documentos hallados en las computadoras del subversivo dan cuenta --entre otros cargos comprometedores-- de que el gobierno de Hugo Chávez habría financiado con 300 millones de dólares a las FARC y les habría ofrecido fusiles usados.
Naranjo agregó que la evidencia de la existencia de una alianza armada entre el grupo terrorista y Chávez se demuestra en una de las cartas encontradas, donde 'Manuel Marulanda' 'Tirofijo' le escribe a Chávez que las FARC siempre estarán atentas en caso de "agresión gringa" para aportar con sus "conocimientos en defensa de la revolución bolivariana".
También se encontró información que compromete al Gobierno Venezolano a través del ministro del Interior, Ramón Rodríguez Chacín.
Los archivos que mantenía 'Reyes', en uno de las cuatro computadoras que milagrosamente no se dañaron con el bombardeo que le costó la vida, revelan que la amistad entre los terroristas y el presidente de Venezuela es de vieja data. Naranjo dijo que en uno de ellos se da cuenta "del agradecimiento de Chávez por el aporte de cien millones de pesos que las FARC le entregó cuando estaba preso", en 1992.
Pero no solo Chávez resultó salpicado por las revelaciones encontradas en las computadoras. El Gobierno de Ecuador también estaba registrado.
Un documento consigna que el ministro de Seguridad del Ecuador, Gustavo Larrea, como emisario del presidente Rafael Correa, habría llegado a unos acuerdos con 'Raúl Reyes'.
Naranjo añadió que se encontraron también en las computadoras documentos con los títulos de "Alianza oficial FARC-Gobierno de Ecuador", con fecha 28 de febrero del 2008.
Previamente, la administración colombiana había denunciado supuestos acuerdos de la guerrilla con el Gobierno de Ecuador, donde se refugiaba 'Reyes' cuando murió en medio del bombardeo. "El Gobierno expresa su preocupación por los acuerdos que puedan existir entre el grupo terrorista de las FARC y los gobiernos de Ecuador y Venezuela, que violan la normativa internacional en su prohibición a los países de albergar terroristas", dijo la Presidencia de Colombia.
DESCARGOS
Las reacciones de los gobiernos de Ecuador y Venezuela no se hicieron esperar.
El presidente Correa ordenó la ruptura de relaciones diplomáticas con Colombia y acusó al presidente Álvaro Uribe de querer desestabilizar al Gobierno Ecuatoriano. Sin embargo, Larrea, antes de ser acusado por el Gobierno Colombiano y durante su visita al campamento bombardeado, admitió que se había reunido con 'Raúl Reyes', aunque dijo que fue en la búsqueda de la liberación de los secuestrados que mantienen las FARC.
El canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, por su parte, desmintió todo lo revelado por Naranjo, mientras que Rodríguez Chacín contraatacó acusando al oficial de la policía de Colombia de tener nexos con el narcotráfico y al ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos, de recibir dinero de narcotraficantes.
Por la mañana, en un escueto comunicado, Colombia descartó enviar más tropas a sus fronteras con esos países, a diferencia de lo ordenado por Quito y Caracas. "El Gobierno de Colombia reitera su afecto y respeto a los pueblos hermanos de Ecuador y de Venezuela. En consecuencia, no hará movimientos de tropas a las fronteras que tiene con esos países", anunció Colombia, que comparte límites terrestres de 586 kilómetros con Ecuador y de 2.219 kilómetros con Venezuela.
Venezuela cerró paso a colombianos
Mientras que el tránsito de personas y mercadería en los límites de Colombia con Ecuador fue normal, las fronteras venezolanas se cerraron para los colombianos. El puente que une San Antonio (Venezuela) con Cúcuta (Colombia) amaneció con fuerte resguardo militar y por cuatro horas se impidió el cruce de automóviles y motos con placas de matrícula colombiana.
Pese a la orden dada por Chávez de aumentar la presencia militar en los límites con Colombia, un oficial de un comando de la frontera aseguró ayer que las labores eran de rutina. Un testigo relató a la agencia Reuters que la vigilancia aún no estaba reforzada en la zona.
Chávez ordenó el avance de 10 batallones hacia los estados de Zulia, Táchira y Apure, pero Venezuela no ha revelado cuántos soldados integran esos destacamentos.
Por su parte, Ecuador desplegó 3.200 militares a su frontera con Colombia.
ENFOQUE
La reacción de Correa
Pese a no estar de acuerdo con que las Fuerzas Armadas de Colombia no hayan alertado al Gobierno de Ecuador del ataque militar a las FARC que realizarían en el filo de su territorio y que, basándose en anteriores incursiones, muy posiblemente se extendería a sus tierras, parece exagerada la reacción del presidente Rafael Correa.
Más increíble y hasta inadmisible ha sido la reacción de Hugo Chávez, quien inmediatamente se erigió como defensor de Ecuador, mandó tropas a la frontera y en su singular estilo matonesco amenazó con una guerra.
Tras las amenazas de Chávez, Correa, que había mostrado respeto a la actuación de Colombia, se envalentonó, rompió relaciones con su vecino y mandó tropas a mostrarle los dientes a Colombia. La razón le asiste al Gobierno de Ecuador al reclamar por lo que considera la violación de su territorio y justifica una protesta, pero sería bueno que no se dejara influenciar por su amigo y protector bolivariano.
Ya sabemos que Chávez caza peleas donde no lo llaman, y mucho más ahora que tiene que alejar la atención de los venezolanos de la escasez de alimentos que no ha podido superar y tratar de elevar la popularidad que desde su derrota en el referéndum de diciembre pasado ha seguido disminuyendo.
Una mínima reflexión lógica nos indica que si un asesino se mete en tu casa y tu vecino acude a salvarte y no te pide permiso para entrar, deberías estar agradecido.