Tan solo unos minutos después de bajar del avión que lo trajo de regreso de su gira asiática, el presidente Alan García convocó ayer a la prensa en Palacio de Gobierno para hacer un balance de su periplo por Japón y China.
Destacó el interés chino por considerar al Perú un socio prioritario y privilegiado para sus inversiones, comercio exterior y turismo, condición importante que no posee --según resaltó-- ni Estados Unidos. Se trata de un acuerdo de socios estratégicos (hacia el 2015) cuyo paso previo será la suscripción, en noviembre próximo después de la cumbre del APEC, de un tratado de libre comercio con ese país.
El anhelo de García es multiplicar por diez la actual inversión china en el Perú, que asciende a US$1.000 millones. Asimismo, incrementar las exportaciones peruanas a ese país de US$3.000 millones a US$15.000 millones, en los próximos siete años.
Mencionó que actualmente salen de ese país 40 millones de turistas al año, de los cuales solo diez mil vienen al Perú. Se espera revertir la situación.
De su visita a Japón el jefe del Estado resaltó el haber asegurado créditos por unos US$300 millones, los cuales serán destinados a proyectos de infraestructura como obras de agua potable y alcantarillado para Cajamarca e Iquitos.
Sobre las relaciones con ese país, comentó que había llegado el momento de reanudarlas, pues se trataba de una potencia tecnológica mundial, por lo que había sido un grave error su politización. Esto a propósito del Caso Fujimori.
García aprovechó la oportunidad para pedirle confianza y serenidad a la población ante el alza de alimentos, cuyo origen --reiteró-- depende del mercado internacional. Dijo que su gobierno responderá fortaleciendo la inversión de grandes países como China y Japón, dos aliados que busca recuperar.