Por Luis Puiggrós Planas
El miércoles pasado fue uno de esos días denominados fecha FIFA, que las diferentes selecciones nacionales aprovechan para preparar a sus equipos, pues cuentan con todos sus futbolistas que juegan en clubes extranjeros, los cuales están en la obligación de cederlos con 5 días de anticipación.
En total, 102 selecciones aprovecharon el día para jugar 41 partidos amistosos que sirvieron como preparación para las Eliminatorias (en el caso de los sudamericanos) o la Eurocopa. En Asia se jugaron 10 partidos de las Eliminatorias para Sudáfrica 2010.
Salvo Uruguay, que la desperdició, las otras nueve selecciones sudamericanas utilizaron esta fecha para encuentros de preparación, donde obviamente lo principal no es obtener un buen resultado, sino analizar el juego.
La prensa tiene que ser objetiva y analizar estos partidos bajo ese prisma. El madrileño diario "Marca" tituló "España campeón mundial de los amistosos", pues ha derrotado a Francia e Italia, los dos finalistas en el último Mundial. Tampoco es motivo para perder las esperanzas, como los chilenos y paraguayos que sufrieron sendas derrotas en sus visitas a Israel y Sudáfrica. Chile cayó 1-0 mientras que Paraguay, actual puntero de la clasificatoria sudamericana, perdió por 3-0.
Lo de nuestra selección no lo podemos analizar pues la televisión peruana no pasó el partido jugado en el Max Augustín de Iquitos, que se saldó con un triunfo blanquirrojo por 3-1 sobre Costa Rica. Siempre será bueno ganar, pero nos perdimos de ver el debut de varios jóvenes, cuya actuación no podemos valorar.
Lo que sí preocupa es la falta de una política coherente del seleccionador nacional José Del Solar, quien declaró al principio de las Eliminatorias que bajo su dirección basaría las convocatorias en jugadores debidamente probados, especialmente los 'extranjeros' de siempre, y que descartaría a los llamados jóvenes promesas del fútbol nacional.
Los catastróficos resultados obtenidos hasta ahora --sumados al escándalo del hotel Golf Los Incas-- le cambió las ideas, lo que demuestra que no tenía un plan de trabajo a largo plazo. No quiero decir con esto que no hay que probar gente nueva, sino que eso se debió decir desde el principio, con la idea de preparar a jugadores para un futuro y no de cambiar de caballo en el medio del río.
Antiguamente, para ser llamado a una selección, se requería completar un año a un excelente nivel. Hoy bastan dos partidos para lograr un llamado, lo que evidentemente le quita valor al mismo. Y Del Solar, en su corta trayectoria como técnico, ya ha convocado a más de 60 jugadores.