VISITA SOLIDARIA Sobreviviente del tsunami asiático ayuda a la niñez peruana
LA MODELO CHECA PETRA NEMCOVA VISITÓ EL COLEGIO SOL NACIENTE EN CARABAYLLO, UN MODELO EDUCATIVO PROMOVIDO POR AFP INTEGRA Y QUE SERÁ INCORPORADO AL TRABAJO DE LA FUNDACIÓN HAPPY HEARTS QUE PRESIDE
Por Catherine Contreras
Tienes una frase: "Cuando pasan cosas malas, estas pueden traer oportunidades para hacer el bien...". ¿Qué es la suerte para ti?
Yo creo que hay que estar en un estado mental en que uno pueda ver lo bueno, porque no todos podemos ver el bien en las experiencias malas. Cuando lo logras... eso es la suerte. Eso te evita caer en el fondo de la espiral, te vuelve más fuerte y le da más sentido a tu vida.
Y tú tienes mucha suerte, por lo que te ha pasado...
Sí, siento que tengo muchísima suerte y que hay ángeles que están conmigo. ¿Sabes? El tsunami no fue el único momento difícil de mi vida, pasé por muchos.
¿Cuáles recuerdas?
Crecí en un ambiente muy duro. Cuando era chica teníamos, por ejemplo, zapatos de invierno que tenían que durar cinco años. Sí había qué comer, pero teníamos que luchar muy duro también. Todos pasamos momentos difíciles, pero debemos ver lo positivo. Yo quisiera estar en la capacidad de dar ese don. Por ejemplo, en el terremoto en el Perú vimos mucha destrucción y pobreza, pero también a muchas personas que se reunían y estaban juntas para ayudarse. Ahí se ve el amor incondicional de los vecinos y de organizaciones. Quisiera que eso sea siempre, no solo cuando sucede una tragedia.
¿Cuándo escuchaste hablar por primera vez del Perú?
Fue por el terremoto. Nosotros no somos de las organizaciones que vienen con la primera ayuda, somos como una segunda ola que trata de llenar el vacío que hay entre los primeros auxilios y la ayuda gubernamental. Nos asociamos con organizaciones e instituciones que están trabajando en el lugar. En este caso fue AFP Integra e ING Perú.
Precisamente, acabas de visitar el colegio Sol Naciente en Carabayllo. ¿Cómo has visto esta experiencia?
Impresionante. Es importante el concepto, además de la infraestructura. Es un proyecto sostenible que genera ingresos para el colegio y, al mismo tiempo, tiene el complemento educativo que involucra a padres de familia y, por supuesto, a niños y profesores. Es un modelo muy interesante que me encantaría replicar para compartir esta experiencia con otros, porque uno no trata de reinventar la rueda, sino de construir.
¿Cual es la visión de la fundación Happy Hearts?
Es tener este tipo de escuelas autosostenibles, pero también que tengan un componente de tecnología. Y en este caso específico es interesante porque con los recursos generados por la panadería han construido una sala de cómputo y otra de usos múltiples.
¿Y cuál es el siguiente paso?
Tenemos tres fases: primero construir, luego retirarnos y ver que funcione, y la tercera es que a través de los laboratorios de computación los niños de las escuelas de todo el mundo tengan la oportunidad de comunicarse de manera segura a través de Internet y que compartan no sus diferencias, sino aquello que tienen en común. Muchos de los problemas en el mundo vienen porque existe temor a lo desconocido, la idea es que tanto los niños del Perú como de Camboya u otros países puedan compartir experiencias y vean que no están solos.