Por Andrea Castillo Calderón
"Solo queremos que todo vuelva a la normalidad", dice Ana María Purizaga Toledo. La vecina de la cuadra siete del jirón Manuel Iturregui, antes General Velarde, en Surquillo, aún no se convence de que el fuerte olor que el vecindario sintió la noche del último sábado de abril no era gas natural (GN), como denunciaron.
"No estamos locos, solo queremos que las autoridades garanticen la seguridad de quienes vivimos aquí", agregó Ana María refiriéndose al motivo de sus sospechas y preocupaciones: la línea industrial de distribución de GN de diez pulgadas que la empresa Cálidda Gas Natural del Perú ha colocado bajo tierra entre las cuadras 3 y 12 del jirón Velarde.
La tubería llevará GN a un cliente de la empresa, un grifo ubicado en República de Panamá, pero el ducto todavía no está conectado a la red de distribución porque falta el visto bueno del Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minas (Osinergmin), aseguró Ernesto Córdova Macías, gerente general de Cálidda Gas Natural del Perú.
"Reconocemos que hemos cometido varios errores de comunicación con los vecinos al iniciar la obra y por eso expresamos nuestras disculpas", dijo al indicar que la empresa se ha propuesto demostrar a las autoridades de la municipalidad de Surquillo y a los vecinos que no tienen motivo para sentir temor.
"En los próximos días los invitaremos a presenciar una prueba hidrostática, una de las que nos exige Osinergmin, para demostrarles que el sistema es seguro", comentó Córdova Macías.
El concejo de Surquillo ha resuelto que la empresa dé las explicaciones del caso en audiencia pública, informó el alcalde Gustavo Sierra. El incidente, el primero en ser asociado a gas natural en Lima, aseguró el Osinergmin, puso a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades ante una eventual emergencia de ese tipo.
"Es claro que falta desarrollar la cultura del gas y de sus beneficios; solo así se puede ampliar la cobertura del servicio", afirmó el representante de Cálidda, al recordar que la tarea había demandado más de veinte años de trabajo en Colombia, donde actualmente hay 1,5 millones de residencias con gas natural.
Si bien la industria en Lima está en pañales, no por ello debe subestimarse: hay 9.300 viviendas con suministro de gas natural (distribuidas en Lima Cercado, San Miguel, Pueblo Libre, Magdalena, Jesús María y Surco) y la meta de Cálidda es alcanzar las 20.000 conexiones a fines de este año, con la incorporación de San Martín de Porres y San Juan de Lurigancho.
Osinergmin asegura que Cálidda tiene un plan de contingencia para hacer frente a una emergencia por fuga de gas y un sistema de cierre de válvulas.
HAY PLAN, PERO ...
Pero muy pocos conocen el plan, que debe renovarse anualmente, según establece el Reglamento de Distribución de Gas Natural (Decreto Supremo 042-99-EM). Los bomberos, incluso, no tienen el plano de distribución de las redes de gas natural en Lima.
"Los bomberos tenemos los equipos, los trajes y capacidad para atender una emergencia vinculada a gas natural, pero no sabemos cómo se distribuyen las redes y las subestaciones", comentó el brigadier general Larry Lynch, director de la unidad especializada del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios de Perú. Esa falta de información puede afectar la respuesta ante una emergencia, acotó.
El gerente general de Cálidda reconoce que ante lo sucedido en Surquillo es necesario mejorar la coordinación entre las diferentes entidades involucradas. Por ello, adelantó, se formará un comité de emergencias que será activado por Osinergmin --que lo presidirá-- y será integrado por bomberos, la Policía Ecológica, Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) y Cálidda.
El Osinergmin espera resultados de investigación policialLa empresa Cálidda realizó mediciones y descartó la presencia en el ambiente de metano, el principal componente de ese tipo de hidrocarburo. Otras mediciones realizadas por personal de la Digesa, al día siguiente de reportarse la denuncia, el domingo, detectaron isobutileno, un gas ligado a los hidrocarburos, en niveles muy bajos (7,6 partes por millón) que no representaban peligro para la salud. "El límite de riesgo es de 1.000 partes por millón", comentó Fausto Roncal, director ejecutivo de Ecología y Medio Ambiente, de la Digesa.
En tanto, el Osinergmin informó que al descartarse que fuera gas natural, este organismo esperará los resultados de la investigación policial. No obstante, precisó, ha solicitado un informe a la empresa concesionaria. Este organismo es responsable de supervisar el cumplimiento del plan de contingencias de la empresa concesionaria y, en su condición de organismo técnico, prestar apoyo, información y soporte técnico a las instituciones competentes encargadas de mitigar los efectos producidos por los incidentes.
CLAVES
Empresa debe tener una póliza de seguro
1 El gas natural es una mezcla de hidrocarburos donde el metano es el principal componente. Es un combustible más limpio y más barato que los derivados del petróleo.
2 Por norma técnica, la empresa concesionaria debe colocarle un odorizador a los ductos para evitar la propagación del olor.
3 Los vecinos de Lima y del Callao, ante la sospecha de una fuga de gas natural, deben llamar a la empresa concesionaria, Cálidda, al siguiente teléfono de emergencia 616-7899.
4 El concesionario de la distribución de gas natural debe establecer un programa educacional que permita a los usuarios y población general reconocer y reportar una emergencia en el sistema de distribución, establece el Decreto Supremo 042-99-EM.
5 La empresa concesionaria debe mantener vigente una póliza de seguro de responsabilidad civil extracontractual, que cubra daños a terceros en sus bienes y personas derivados de la ejecución de obras y de la prestación del servicio.