DRAMA EN BIRMANIA
RANGÚN [EL COMERCIO / AGENCIAS]. Los balances suministrados por el régimen militar de Birmania (cuyo nombre oficial es Myanmar) se vuelven cada vez más sobrecogedores, ya que el último indica que más de 22.000 personas murieron y otras 41.000 están desaparecidas tras el paso del ciclón Nargis.
El nuevo balance difundido por la televisión estatal cifró dichas cantidades en las regiones de Irrawaddy (suroeste) y Rangún, las más afectadas por el ciclón. El anuncio supuso un espectacular aumento respecto al anterior balance oficial, que habló de 15.000 muertos.
Sin embargo, Save the Children, una de las pocas organizaciones no gubernamentales sobre el terreno, señaló que los muertos podrían llegar a 50.000.
De los muertos, solo 671 fueron en la antigua capital, Rangún, y sus distritos periféricos, dijo la radio estatal. El resto se encontraba en las vastas tierras pantanosas del delta del Irrawaddy.
"Más muertes fueron ocasionadas por la marea que por la tormenta misma", indicó en una conferencia de prensa el ministro de Ayuda y Reasentamiento, Maung Maung Swe, en la ciudad cubierta de escombros, donde comenzaban a escasear los alimentos y el agua.
Algunos testigos que lograron sobrevolar las zonas devastadas describieron escenas de horror, con campos enteros inundados y cientos de cadáveres que flotaban.
Ante la situación, Estados Unidos anunció ayer una ayuda de tres millones de dólares a Birmania. La portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, indicó que esa ayuda se suma a los 250.000 dólares inmediatamente desbloqueados por la embajada estadounidense en Rangún.
Por su parte, el enviado especial de la Unión Europea para Birmania, el italiano Piero Fassino, pidió que se concedieran visados especiales de entrada a los equipos de socorro internacionales para entrar en Birmania, uno de los países más pobres y aislados del planeta.
Ese mismo llamado fue reiterado también por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el presidente estadounidense, George W. Bush.
Pero cuatro días después del devastador ciclón, los equipos de las organizaciones de ayuda humanitaria de la ONU seguían esperando visas para poder acceder a Birmania.
A este respecto, un ministro del régimen de Rangún aseguró que la ayuda internacional para las víctimas será aceptada, pero que los equipos que viajen al país deben negociar con la junta militar los permisos de entrada.
INACCIÓN DEL GOBIERNO
Y mientras la comunidad internacional intentaba movilizarse y hacer llegar su ayuda a Birmania, la agencia de la ONU para la prevención de catástrofes deploró la falta de una alerta anticipada que habría salvado muchas vidas humanas tras el paso del ciclón.
El servicio de meteorología india denunció, por su parte, haber prevenido a su vecina Birmania 48 horas antes de la llegada del ciclón. "Cuarenta y ocho horas antes de que Nargis golpeara (Birmania) suministramos a las agencias birmanas el punto de impacto (del ciclón), su gravedad y todos los asuntos vinculados", declaró el portavoz del departamento indio de meteorología, B.P.Yadav, organismo público dependiente de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
EN PUNTOS
Polémica por el referéndum
1. Pese a la amplitud de la catástrofe, las autoridades birmanas decidieron mantener el referéndum del sábado sobre la nueva Constitución. Esa consulta solo fue aplazada hasta el 24 de mayo en las 47 localidades afectadas por el ciclón.
2. El escrutinio debe abrir el camino teóricamente a unas elecciones en el 2010.
3. La líder opositora Aung San Suu Kyi consideró totalmente inaceptable la postura del gobierno.
4. La población estimada de Birmania, según el último cálculo realizado el 2004, es de 54 millones de habitantes.