Por Manuel Marticorena Solís
Se rompen la cabeza. Los funcionarios del Ministerio de Energía y Minas (MEM) no saben cómo salir de lo que parece ser un callejón sin salida, ante la solicitud de dos empresas para construir gasoductos hacia Ilo por diferentes vías (uno por la costa y otro por la sierra). El primer proyecto, que parte desde Pisco y recorre la costa hasta llegar a Ilo, pertenece a Suez Energy. El segundo, de Kuntur Transportadora de Gas, se origina en Camisea y recorre Puno, Cusco e Ilo.
Especialistas del sector hidrocarburos señalan que no habría ningún problema en otorgar la concesión a ambos proyectos si en el sur del país hubiese la suficiente demanda de gas natural, lo que no ocurre. Se estima que esta zona del país no demandará más allá de 150 millones de pies cúbicos diarios (mpcd) de gas y la construcción de una sola tubería tendría una capacidad no menor de 500 mpcd. Por esta razón, un proyecto eliminaría al otro.
Debido a condiciones geográficas, el proyecto de Suez (denominado Gassur) tendría ventajas, sobre todo porque lo haría en un menor tiempo y a un menor costo (con menos tarifas), con lo que absorbería la demanda del sur.
Por esta razón Kuntur ha anunciado públicamente que si el Gobierno le otorga la concesión a Suez Energy, ellos no seguirán adelante con su proyecto.
El proyecto de Kuntur ha recibido el apoyo de la Sociedad Nacional de Industrias, de la Cámara de Comercio de Arequipa y, obviamente, del Gobierno Regional del Cusco, por llevar energía barata a zonas deprimidas. Por lo mismo, la empresa ha pedido al Gobierno que no apruebe la concesión de Suez, pues a pesar de que la construcción de su ducto demorará un año más, la obra tendrá un mayor impacto económico.
Según el especialista en temas energéticos Anthony Laub, no existe posibilidad legal para que el Gobierno no le otorgue la concesión a Suez Energy. De hacerlo, los funcionarios del MEM podrían ser enjuiciados por entorpecer la iniciativa privada.
Pedro Gamio, viceministro de Energía, indicó que ambos pedidos siguen su desarrollo normal. En ese sentido, el MEM ya está elaborando las propuestas de contrato de concesión de Kuntur (en primer lugar) y Suez, porque "el marco legal no permite que el Estado se niegue a una iniciativa de concesión de transporte de gas natural".
POLÍTICA DE ESTADO
En noviembre pasado, el Congreso aprobó por unanimidad la Ley 29129, que declaró de necesidad e interés público la construcción de un gasoducto desde Camisea (Cusco) hacia Puno, Arequipa, Moquegua y Tacna. Según Aurelio Ochoa, director de Energy Consult, de no priorizar el gasoducto sur andino (de Kuntur) se estaría faltando también a esta ley.
Ochoa indica que, política y técnicamente, al Gobierno le compete esforzarse por hacer que el gasoducto andino funcione, porque si no los conflictos en Puno y Cusco arreciarían. Pero, además, porque un gasoducto que parta directamente de Camisea permitiría no depender de un solo ducto (Camisea-Lima), lo que sí sucedería con el proyecto de Suez.
¿Cuál es la salida que tomará el Gobierno? La duda persiste. Laub dice que lo más sensato es pedir a las empresas que desistan de sus pedidos y que se establezca la ruta más adecuada para abastecer al sur. Una vez hecho esto, debería convocarse una licitación en la que ambas participen. Así se lograría que depongan sus intereses y prime la necesidad del país.
Paralizan estudio de Pro InversiónFuentes del sector señalaron que nada garantizaría al Gobierno que estos dos proyectos se vayan a construir, por lo que, de no concretarse estos y se tenga que retomar el estudio de Pro Inversión, se perderá un año más en la intención de llevar el gas a la sierra sur.