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PROTECCIÓN EN TODOS LOS FRENTES

Navíos de guerra darán seguridad al litoral de Miraflores y el Callao

Por Alfredo AlÍ Alava. Unidad de Investigación

La Marina de Guerra del Perú ha dispuesto que varios de sus barcos de guerra y algunas lanchas patrulleras se ubiquen y desplacen por las zonas ubicadas frente al litoral del Callao y Miraflores para dar seguridad a las delegaciones extranjeras que participarán en la Quinta Cumbre de América Latina, el Caribe y la Unión Europea (ALC-UE), que se realizará la próxima semana.

Como se sabe, cerca de la bahía del Callao se encuentra el Grupo Aéreo Nro. 8, adonde llegarán los aviones que traerán a las delegaciones extranjeras participantes, mientras que en la bahía de Miraflores están los hoteles que albergarán a los ilustres visitantes.

La vigilancia y control a cargo de la Marina empezará desde mañana. Mientras tanto, según pudo apreciar El Comercio, las tripulaciones de esas embarcaciones ultiman detalles para dejar en condiciones óptimas los sistemas electrónicos, radares, armamento y el aprovisionamiento de combustible y alimentos en las naves.

El contralmirante Raúl Vásquez Alvarado, comandante de la Fuerza de Superficie de la Marina de Guerra, informó que el Comando Conjunto de la Fuerza Armada (CCFFAA) le asignó a su representada la misión de enfrentar cualquier amenaza aérea o de superficie proveniente del mar.

Para cumplir con su cometido, los barcos de la Armada Peruana establecerán estrecha coordinación con el denominado Comando de Defensa Aérea (CODA), que estará bajo responsabilidad de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), a fin de ejecutar acciones urgentes en caso se tenga que neutralizar cuerpos extraños (básicamente aeronaves) en el espacio aéreo peruano.

Se sabe que algunos días previos a la cumbre y durante su realización, las autoridades que tienen a su cargo el control del tráfico aéreo restringirán al máximo el uso de las aerovías que emplean los aviones comerciales para ingresar a Lima. Esta medida ha sido adoptada con la finalidad de ejercer un mejor control del tráfico aéreo.

Por ello mismo, cualquier aeronave no identificada ni autorizada que hubiese invadido el espacio aéreo será considerada extraña o sospechosa. En dicho caso, inmediatamente será sometida a una rápida identificación y control mediante la utilización de los procedimientos internacionales contemplados para estos casos.

Aunque por cuestiones de seguridad el jefe de la Fuerza de Superficie no quiso indicar la cantidad de barcos que participarán en la vigilancia del mar y el aire frente al Callao y Miraflores, se conoció que serán entre dos y cinco fragatas y corbetas misileras las que participarían en esta acción.

En cada fragata irá un helicóptero AB-212 o Bell 206 de la Aviación Naval y un contingente de efectivos de la Fuerza de Operaciones Especiales (FOES), listos para abordar embarcaciones marítimas cuyos ocupantes se muestren hostiles o, por su actitud no cooperante, hayan sido calificados de sospechosos.

A estas tareas se sumarán varias patrulleras del Servicio de Capitanías y Guardacostas, las mismas que desarrollarán labores de patrullaje policial y podrían incursionar, si fuese necesario, en lugares muy estrechos donde, eventualmente, podrían esconderse terroristas provistos de armamento menor como lanzacohetes o lanzagranadas. En ese contexto, también podrían intervenir a individuos con intenciones de sabotear embarcaciones fondeadas en la bahía del Callao.

Las fragatas y corbetas, que patrullarán el mar de Lima y Callao estarán equipadas con misiles superficie-superficie, misiles superficie-aire y lanzatorpedos. Estas embarcaciones vigilarán el espacio aéreo a través de sus radares de alarma temprana que, en algunos casos, tienen un alcance de unas 120 millas (unos 195 kilómetros).

Sin embargo, para hacer más amplia y eficiente la vigilancia aérea, se ha dispuesto que en la tarea de observación también participe el buque-insignia Almirante Miguel Grau, que cuenta con un radar de vigilancia cuyo alcance es de 200 millas (unos 320 kilómetros).

Todos ellos estarán enlazados electrónicamente para vigilar el espacio aéreo y el mar del litoral limeño, como integrantes de lo que se conoce como sistema de alarma temprana.

En caso fuesen detectadas naves no autorizadas y sus pilotos rehusaran identificarse y seguir las órdenes de los controladores aéreos, el jefe del CODA decidirá qué hacer. Algunas de las alternativas son: la interceptación con aviones de combate Sukhói 25 o A-37, derribamiento con misiles portátiles Igla y Javelin, o neutralización con misiles Aspide disparados desde los barcos de la Marina de Guerra del Perú.

Podrían reforzar labor policial
No han recibido la orden oficial de participar en las tareas de seguridad, pero los integrantes de la compañía antidisturbios de la Marina de Guerra del Perú han intensificado su entrenamiento ante la posibilidad de que se requiera su concurso.

Del mismo modo, han redoblado su entrenamiento los efectivos de la Unidad SAAN (Seguridad de Altas Autoridades Navales), grupo integrado por marinos especializados en conducción de vehículos oficiales, escolta y seguridad personal (guardaespaldas).

Los agentes antidisturbios están listos para apoyar a la Policía Nacional, en caso de que esta fuese rebasada por grupos violentistas.

Por su parte, los agentes SAAN podrían reforzar la seguridad personal de los dignatarios que visitarán el país con ocasión de la V Cumbre ALC-UE.

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