Por Yolanda Vaccaro. Corresponsal
MADRID. España sufre desde hace años un insuficiente índice de natalidad y un alarmante envejecimiento de la población. Solo la llegada de jóvenes inmigrantes se presenta como un posible paliativo de la situación, ya que sirve de relevo generacional y permite cubrir puestos de trabajo indispensables en todo el país. Sin embargo, resulta insuficiente para impedir las previsiones que señalan que a mediados de siglo España será una de las sociedades con mayor proporción de ancianos en el mundo. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), España podría figurar en el 2050 entre los tres países más viejos que forman parte de esta organización, detrás de Japón y Corea del Sur.
En cualquier caso, la llegada de inmigrantes, sobre todo latinoamericanos, ha tenido en los últimos años un efecto de rejuvenecimiento de la población española. Así por lo menos lo señalan investigadores como Carmen González Enríquez, del Real Instituto Elcano.
España se consolida como el segundo destino elegido por los inmigrantes latinoamericanos, por detrás de Estados Unidos, según datos del Anuario Iberoamericano 2008, publicado por la agencia Efe y el Real Instituto Elcano, analizados por la profesora Laura Tudesco, de la Universidad Autónoma de Madrid.
Los estudios resaltan que la llegada de latinos es mucho mejor acogida en España que la de otros colectivos, ya que la cultura compartida, empezando por el idioma común, permite que el inmigrante latinoamericano se asiente y considere al país ibérico como un verdadero segundo país en el que puede residir incluso para toda la vida.
RECAMBIO GENERACIONAL
Sin duda la edad de los latinos que llegan es un factor determinante en el citado rejuvenecimiento de la sociedad hispana. El Anuario Iberoamericano 2008 señala que el promedio de edad de los latinoamericanos en España es de 32 años. También contribuye el hecho de que el 54% de inmigrantes latinoamericanos son mujeres.
La alta tasa de fecundidad de los latinos resulta fundamental. En estos momentos los inmigrantes representan el 10% de los 45 millones de habitantes en España, pero a los extranjeros corresponde la cuarta parte de nacimientos cada año. El número de nacidos en España desde 1965 hasta 1995 ha descendido continuamente: en 1965 fueron 770.000; en 1995, 360.000; en el 2005, 465.616, de los cuales 106.480, es decir, la cuarta parte, eran hijos de madre o padre extranjero.
El caso es que los latinoamericanos son los principales responsables de que en estos momentos la sociedad española cuente con un recambio generacional algo esperanzador.
Los citados informes también destacan el aporte de las parejas mixtas, es decir, formadas por un español y un latinoamericano, como es el caso de la comunicadora y doctora peruana Jessica Retis y del periodista español Carlos Quintero. El matrimonio --que tiene dos hijos: Alberto y Alba-- forma parte de una minoría dentro de su grupo de amistades, en que la mayoría se conforma con el hijo único.
SERVICIOS Y CONSTRUCCIÓN
Junto con el efecto de rejuvenecimiento, la llegada de inmigrantes en plena forma para trabajar ha revertido el déficit crónico que sufrían las arcas de la Seguridad Social española. Así, actualmente esa entidad presenta un superávit de ocho millones de euros. Y el Gobierno reconoce que ello se debe, principalmente, a los inmigrantes latinoamericanos.
Así, los latinos encabezan la lista de inmigrantes que trabajan en el sector servicios cuidando a ancianos y ocupándose de niños de corta edad, lo que permite que cada vez un mayor número de madres de familia españolas pueda trabajar fuera de casa.
Además, si en algo coinciden conservadores y progresistas es en que la mano de obra latinoamericana ha sido fundamental para el repunte en el sector de la construcción.
En este escenario destacan las pequeñas y medianas empresas formadas por peruanos que se dedican a la construcción y a las reformas de albañilería. Un ejemplo es la compañía del peruano Fernando Amoretti, quien lleva casi dos décadas en España y que ha salido adelante gracias a la disciplina y el trabajo "de sol a sol". Amoretti puede presumir hoy en día de tener una de las empresas más solicitadas en su rubro.
En cuanto al sector servicios, sobresale el ámbito de la hostelería y la cocina. En este caso, empresas como la cadena de restaurantes VIPS han encontrado en Latinoamérica la cantera que necesitaban para poder abastecerse del necesario personal que les faltaba en vista de que el trabajador medio español es cada vez más reacio a laborar en este campo.
Peruanos y chilenos, gracias a los correspondientes convenios de doble nacionalidad suscritos con España, cuentan con preferencia para poder ser contratados en cualquier sector, al margen de que haya o no desempleados en España. De allí que empresas como VIPS cuenten sobre todo con compatriotas para cubrir los cada vez más numerosos puestos que se presentan en sus restaurantes, distribuidos por toda España.
EN PUNTOS
Sangre nueva refresca la península
4Ecuatorianos, colombianos y peruanos (unos 250.000 compatriotas residen en España) están entre los colectivos latinoamericanos más numerosos.
4La tasa de fecundidad entre los españoles está lejos de asegurar el reemplazo de la población (2,1 niños por mujer). Pese a ello, las cifras han aumentado, pues han pasado del 1,2 hijos por mujer en 1996 a 1,4 en el 2006, según Eurostat. Por eso el Gobierno Español se ve ante la tesitura de potenciar una mayor llegada de inmigrantes y enfrentar el discurso xenófobo que se extiende de forma paralela.