8:10 | Era uno de los principales candidatos a ponerse frente del Ejército si Suleiman se convierte en presidente la próxima semana
Beirut (Reuters).- La explosión de un coche bomba mató hoy, en un suburbio cristiano cerca de Beirut, a un general libanés, uno de los principales candidatos a ponerse al frente del Ejército si el general Michel Suleiman se convierte en presidente la próxima semana.
El ataque aumenta la tensión en Líbano, donde líderes rivales están inmersos en una disputa sobre la presidencia, que ha desatado la peor crisis política desde la guerra civil de 1975-1990.
El brigadier general Francois al-Hajj, jefe de operaciones militares, y varios guardaespaldas murieron en la explosión ocurrida temprano en la mañana que impactó su automóvil en Baabda, señaló un comunicado militar.
Hajj es la novena víctima fatal de una serie de asesinatos que comenzó en el 2005 con el homicidio del ex primer ministro Rafik al-Hariri. Una alta fuente judicial dijo que sólo Hajj y su guardaespaldas murieron cuando estalló la bomba de 35 kilogramos en Baabda, un área que es sede del palacio presidencial y varias embajadas. Fuentes de seguridad dijeron que los muertos eran cinco.
Los explosivos, colocados en un automóvil BMW verde oliva, fueron detonados por control remoto, dijeron fuentes de seguridad.
Hajj, con poco más de 50 años, era visto como uno de los dos principales contendientes para el puesto de jefe del ejército, tradicionalmente ocupado por un cristiano maronita.
El puesto quedará vacante si el parlamento elige a Suleiman, en una votación que viene posponiéndose y ahora está programada para el lunes.
Hajj fue uno de los principales líderes de la ofensiva contra milicianos relacionados con al Qaeda en el campo de refugiados palestinos de Nahr al-Bared en el norte del Líbano a comienzos de año, en la que murieron 168 soldados y unos 230 milicianos de Fatah al-Islam.
La explosión, ocurrida a las 07:00 hora local (00:00 hora peruana), hizo volar el auto de Hajj unos 50 metros y provocó el incendio de varios vehículos más. Varios edificios cercanos resultaron dañados. Decenas de soldados acordonaron el área, mientras los bomberos y los equipos de rescate apagaban las llamas y trasladaban a los heridos a hospitales cercanos. Ningún grupo se adjudicó la responsabilidad por la muerte de Hajj.