19:54 | Así lo anunció el presidente de la República, Alan García, quien destacó el valor de este producto procesado
(EFE).- El Gobierno peruano incorporará el consumo de la papa procesada, conocida como chuño, en la dieta de las cárceles, hospitales, cuarteles, comisarías y programas humanitarios para evitar la pérdida de un 20 por ciento de la producción nacional de ese tubérculo, anunció hoy el presidente de la República, Alan García.
"Debemos redescubrir el valor de esta papa procesada", dijo García durante una sesión del Consejo de Ministros mientras invitaba un plato preparado con chuño a sus colaboradores.
El gobernante explicó que el consumo masivo del chuño, la papa congelada en la sierra y luego secada bajo el sol, impediría que se siga perdiendo anualmente casi el 20 por ciento de la producción nacional de papa por problemas de transporte y falta de mercado.
García agregó que en el país existen 220.000 hectáreas sembradas de papa y que cerca de 200.000 campesinos están dedicados a su cultivo.
En forma paralela, el programa estatal Sierra Exportadora está promoviendo el consumo del "papa-pan", pan elaborado con papa, destacando su mayor valor nutritivo y menor precio que el hecho con trigo.
El chuño, por su procesamiento, conserva la fibra, los carbohidratos, las calorías, y tiene un adicional de potasio, fósforo y otros químicos. Además, con el congelado y secado, la papa pierde un 56 por ciento del agua que normalmente tiene, lo cual facilita su transporte y almacenamiento.
García proclamó que "la papa y su hijo, el chuño, son los reyes del Perú", y que el incremento de su consumo unirá a las ciudades consumidoras con los campesinos más pobres, que son los que la producen.
El chuño es probablemente el primer producto procesado de Perú debido a que su consumo se remonta a unos 5.000 años atrás, indicó García en referencia a las evidencias mostradas en las culturas pre incaicas.