8:35 | Fracaso anunciado. La Municipalidad de Lima tardó dos años en iniciar estas fallidas inspecciones
Por Nelly Luna Amancio
Llama la atención que las dos concesiones entregadas por las municipalidades más importantes del país (la vía expresa Faucett, en el Callao, y las revisiones técnicas, en Lima) hayan estado acompañadas por irregularidades, que no solo dilataron las obras y los procesos, sino que, además, perjudicaron a los ciudadanos. En el caso de las inspecciones vehiculares, desde un inicio se cuestionó el monopolio, después los precios, las tres únicas plantas con las que se pensaba comenzar y finalmente las constantes prórrogas que el concejo otorgó al concesionario para el inicio de las evaluaciones.
Nada perturbó al alcalde Luis Castañeda, quien, lejos de salir al frente de las críticas, tuvo un silencio mediático. Recién hace unos días, sorpresivamente, anunció la caducidad del contrato con la empresa concesionaria Lidercon y aludió al incumplimiento en la instalación de la planta del Jockey Plaza.
Esta intempestiva decisión ha dejado preguntas para las que el concejo no tiene respuestas claras. Y es que más allá de que el representante legal de la concesionaria, Raúl Barrios, haya repetido en todos los medios y de todas las formas que fue la municipalidad la que les propuso ese local para finalmente rechazar tardíamente el pedido, quedan dudas. ¿Por qué, si estaban evaluando cancelar el contrato, aprobaron el 10 de enero la instalación de una planta en la avenida Nicolás Ayllón? ¿Es o no necesario que un acuerdo de concejo ratifique la decisión del alcalde?
SIN NORMAS CLARAS
Intentamos dialogar con los abogados de la Municipalidad de Lima sobre estos temas y sobre qué sucederá con las revisiones si en estos 180 días no resuelven el problema (recordemos que tardaron más de dos años y medio en convocar e iniciar las revisiones), pero sobre esto no nos respondieron.
"Estas malas experiencias complican la estabilidad jurídica del país. Es un tema que tiene que ser revisado, pues queda la duda de si las municipalidades pueden o no organizar estos concursos donde lo que se necesita es gente calificada", dice Juan Tapia Grillo, director del Centro de investigación y Asesoría del Transporte Terrestre (Cidatt).
Por el momento, una salida legal --antes rechazada y ahora consentida por la autoridad edilicia-- es que se apruebe un proyecto de ley del Congreso en el que se transfiera esta competencia al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). Sin embargo, para evitar los errores del proceso dirigido por la municipalidad, Tapia Grillo recomienda que se elabore el reglamento nacional de revisiones técnicas. "Ahí se detallarían las características que deben tener las revisiones en todo el territorio. Los estándares y exigencias tienen que ser iguales siempre", precisa el especialista. Como se recuerda, cuando la municipalidad lanzó las revisiones estableció aisladamente sus propios estándares a través de una ordenanza.
DEFICIENCIAS EN EL PROCESO
A la falta de reglamento, se sumó el alejamiento del operador técnico calificado, Ivesur. Tapia Grillo cree que este alejamiento desencadenó las falencias técnicas que algunos miembros de la comisión investigadora del Congreso han alertado. "Hay que preguntarle a la municipalidad por qué no dijo nada cuando separaron a los que tenían la experiencia", dice ahora Nilo Vizcarra, representante legal de Ivesur. Un informe del Congreso advierte que en las actuales plantas instaladas era posible que un mismo vehículo obtuviera resultados distintos en diferentes líneas. "En muchos casos estas diferencias alcanzaban el 30%, cuando el tope que ponía el contrato era de solo 2%", explicó el asesor técnico de la comisión, Karsten Kunckel.
Algunos de los problemas que arrastra la concesión tienen su origen en el contrato, que ha sido modificado por lo menos en cuatro ocasiones. En él se exigía solo tres plantas de revisión. Si en Quito circulan alrededor de 370 mil unidades y existen 6 plantas (con un total de 18 líneas), ¿cómo en Lima, donde el parque automotor es de 900 mil unidades, se exigía solo tres?
El mismo Raúl Barrios reconoce que el contrato que elaboró la municipalidad tiene serios errores. "Ni siquiera se mencionaba a los mototaxis", sostiene. Y es que el concejo metropolitano ni siquiera conocía con exactitud el número de vehículos en Lima. "No se tenía un estudio técnico económico que amparara el proceso", afirma Tapia Grillo.
¿QUÉ MODELO DE REVISIÓN?
Si es que el Congreso aprueba la ley que entrega al MTC la responsabilidad de las revisiones técnicas, se deberá elaborar antes --como ya alertó el Cidatt-- un reglamento nacional de revisiones técnicas. Solo dentro de un marco normativo integral los exámenes vehiculares tendrán éxito.
Veamos la experiencia de Quito, cuyo proceso de revisiones se inició hace ya 9 años dentro de un programa contra la contaminación. Se formó una corporación para el mejoramiento del aire (Corpaire) para que llevase a cabo varias tareas, una de ellas la licitación pública internacional. El jefe del departamento técnico del Sistema de Revisiones Técnicas de esta institución, Roberto Custode, señala que uno de los pilares fundamentales fue llegar a un acuerdo con el Consejo Nacional de Tránsito (el MTC de Ecuador). "Es necesario estar amparados en una legislación nacional. Por ejemplo, los estándares de Cuenca son iguales a los de Quito", explica el especialista.
Adicionalmente, Custode explica que ellos no lanzaron un concurso de precios, sino uno basado en el mejor estándar.
LÍO PARA RATO
El abogado experto en arbitrajes Alfredo Bullard sostiene que probablemente un nuevo arbitraje decidirá el futuro de la caducidad anunciada por el alcalde. Si en ese arbitraje la municipalidad pierde, deberá asumir las consecuencias. Si gana, se enfrenta al reto de llevar una nueva licitación o ceder su competencia al MTC.
Entre tanto, Lidercon dice que así como el contrato fue ratificado por un acuerdo de concejo, la caducidad también tendría que hacerlo. Por su parte, en la municipalidad solo aclararon que los autos que ya pasaron la inspección no tendrían que pagar otra vez, aunque no precisaron si los resultados tendrían validez en una nueva inspección.
¿Quién gana y quién pierde en este lío? La municipalidad ha recibido alrededor de 200 mil soles por canon de revisiones, el concesionario un total de ingresos estimados en 7 millones de soles (hay que descontar IGV, canon y 1% para Invermet). El usuario no recibió nada. El que pasó la prueba apenas un papel, que no sabe si le servirá más adelante. Y aún falta el fallo final de Indecopi sobre el monopolio en el que habría incurrido el concejo.
LAS FRASES
"Si las revisiones técnicas no se concretan dentro del plazo previsto, haremos uso de la carta fianza por un millón de dólares"
LUIS CASTAÑEDA LOSSIO
10 DE setiembre del 2005
"No negamos que existen problemas. ¿Con qué cara vamos a salir a imponer papeletas si ha sido un proceso que comenzó mal?"
MARCO PARRA
30 DE diciembre del 2007
"Las revisiones técnicas le competen a la municipalidad. Creo que hubo una equivocación por parte del Ministerio de Transportes al decir que este tema no era de nuestra competencia" LUIS CASTAÑEDA LOSSIO
5 de setiembre del 2004
"La disputa entre Lidercon e Ivesur es solo un lío societario, no afecta las revisiones técnicas
MARCO PARRA
21 DE setiembre del 2005