8:39 | El Gobierno venezolano reiteró que tomará la medida si la compañía estadounidense Exxon Mobil sigue con las acciones legales en su contra
Caracas (Reuters).- Venezuela reiteró ayer, martes, su amenaza de cortar los envíos petroleros a Estados Unidos, país al que acusa de dirigir una "guerra económica" para derrocar al presidente Hugo Chávez, pese a que reconoció el alto riesgo de suspender el suministro de crudo a su principal cliente.
Exxon Mobil dijo la semana pasada que logró congelar activos por 12.000 millones de dólares de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) por la nacionalización de un proyecto de crudo en 2007, que Chávez atribuyó a un plan de Washington para desestabilizar su revolución.
El Gobierno venezolano contraatacó ayer al "hostigamiento económico legal" de la petrolera estadounidense Exxon suspendiendo las relaciones comerciales con la transnacional, a la que no venderá más crudo que el comprometido con sus inversiones conjuntas en el exterior.
"(PDVSA se reserva) el derecho a terminar aquellos contratos cuyos términos permitan rescindirlos", dijo en un comunicado la estatal venezolana, que posee la refinería de Chalmette en Luisiana al 50% con Exxon.
Tras conocerse la medida, los precios del crudo subieron 24 centavos, a 93,02 dólares.
Según cifras del Departamento de Energía estadounidense, Exxon compró a Venezuela unos 170.000 barriles por día (bpd) en noviembre del año pasado, de los que 77.000 bpd fueron enviados a la refinería Chalmette y unos 90.000 bpd a otros destinos.
Cumplir la medida
Rafael Ramírez, ministro de Energía venezolano, aseguró en una entrevista publicada el martes que el país está preparado para cumplir con la amenaza del mandatario de interrumpir las exportaciones de crudo al mercado estadounidense, que suponen un 11% de las necesidades energéticas de la mayor economía del mundo.
Sin embargo, un alto funcionario del Ministerio de Energía reconoció que, aunque es factible, no sería deseable ejecutar la medida por el alto costo que supondría para ambas partes. "Factible siempre es, ahora tiene un costo", dijo Bernard Mommer, viceministro de Hidrocarburos en una entrevista con el canal estatal VTV, en la que alertó sobre los "desajustes económicos" que implicaría para el país.
Analistas coincidieron con el funcionario venezolano sobre los riesgos y creen improbable que Chávez cumpla su amenaza, ya que sería más perjudicial para Venezuela que para Washington.
"Venezuela es mucho más dependiente. En torno al 60 ó 70% de las exportaciones petroleras de Venezuela van a Estados Unidos y Venezuela no puede encontrar fácilmente destinos alternativos para refinar su peculiar tipo de crudo pesado", dijo Alberto Ramos, analista de Goldman Sachs.
El ministro de Energía venezolano -quien también es presidente de PDVSA-, dijo por la noche que varios miembros de la OPEP habían expresado su solidaridad con el país sudamericano en la disputa con Exxon.