9:43 | La pareja rusa conformada por Davydenko y Andréev venció a su par checo, en el marco de la segunda jornada de la semifinal del torneo mundial de Tenis
Moscú (EFE).- La pareja formada por los rusos Nikolay Davydenko e Ígor Andréev derrotó hoy a los checos Radek Stepankek y Pavel Vizner por 3-6, 6-3, 7-5 y 6-4 en la segunda jornada de la eliminatoria de cuartos de final de la Copa Davis que se disputa en Moscú.
De esta forma, Rusia aventaja a la República Checa por 2-1 y todo queda a expensas de la última jornada de individuales del domingo, en la que seguramente Davydenko y Marat Safin sean los elegidos por el Capitán ruso, Shamil Tarpíschev.
Como era de esperar, Tarpíschev jugó al gato y al ratón con su rival, e introdujo en el último minuto una novedad en relación con la pareja anunciada en un principio.
A pesar del pobre juego desplegado ayer viernes, el Capitán ruso rescató a Andréev, al fin y al cabo un especialista en tierra batida, en sustitución de Mikhail Youzhny, que acostumbra a obtener sus mejores resultados en superficies rápidas.
Como ocurriera el viernes, los checos salieron muy concentrados a la pista y dominaron el juego con sus constantes subidas a la red, mientras los rusos esperaban su oportunidad para superar a sus contrincantes desde el fondo de la pista.
Los checos acusaron que el saque de Stepanek no funcionara tan bien como contra Andréev, mientras Vizner no hizo honor a su vitola de especialista en dobles, modalidad en la que figura en el número cuatro de la clasificación de la ATP.
Por su parte, Davydenko demostró que está totalmente recuperado del esfuerzos de Miami y se sacó una espina de pasadas actuaciones en Copa Davis con su país.
De cara al domingo, Rusia se perfila como el favorito para hacerse con la victoria en la eliminatoria, aunque los checos han demostrado una asombrosa aclimatación a una superficie que no es la suya.
Rusia, que no pierde en casa en esta competición desde 1995, ganó la Copa Davis en 2002 y 2006, en ambos casos con Safin como gran estrella.
Mientras, los checos se proclamaron campeones de este torneo en el lejano 1980, cuando aún existía Checoslovaquia.