16:51 | Así lo sostuvo el experto en temas de pobreza, Pedro Francke, en declaraciones a elcomercio.com.pe
El experto en temas de pobreza Pedro Francke sostuvo hoy que la entrega de dinero en efectivo a los más pobres resultaría más eficiente que el reparto de alimentos gratuitos, que realiza ahora el Gobierno como una forma de mitigar los efectos que causan los altos precios de los productos en su economía diaria.
En la madrugada de hoy, se inició oficialmente la distribución de víveres a los hogares más necesitados de la capital. El viceministro de Desarrollo Social, Javier Barreda, manifestó que su sector está evaluando la propuesta presidencial de que la ayuda social se efectúe en dinero.
De igual manera, el ministro de la Producción, Rafael Rey, propuso ayer, lunes, la creación de una cuenta de ahorros en el Banco de la Nación, a fin de ayudar de manera directa a los más pobres afectados por el alza de alimentos. Según dijo, esa sería la forma más transparente y rápida de hacerla.
En diálogo con elcomercio.com.pe, Francke precisó que si, en caso se concretara el planteamiento del presidente Alan García, la ayuda pecuniaria debe hacerse sobre los estudios del Sistema de Focalización de Hogares del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), pero con una debida actualización de datos.
Para ello, consideró pertinente "hacer una validación comunitaria, presentando la lista de los clasificados en las asambleas comunales, en las directivas de los pueblos jóvenes o en los comités de vaso de leche, para que la misma gente corrija la lista, tal como se hace en el programa Oportunidades en México".
No obstante, el economista precisó que, a su criterio, la mejor alternativa es que dicho programa estatal se canalice por medio de los comedores populares o del programa Vaso de Leche, porque "ya tienen una estructura organizada y definida".
Por su parte, el especialista Ricardo Vergara consideró que el Ejecutivo debería optar por distribuir la ayuda social bajo el mismo mecanismo del programa Juntos, es decir haciendo entrega de una monto determinado pero bajo el cumplimiento de ciertos requisitos y compromisos.
En ese contexto, calificó de "error" la entrega gratuita de productos de primera necesidad, aduciendo que el programa se hace pasible de recibir críticas de todos los sectores, incluso de los propios beneficiarios.