12:51 | Comercio está ubicado en cruce de avenidas fronterizas de ambas jurisdicciones y fue ampliado con surtidores de gas natural
Las municipalidades de San Isidro y Magdalena del Mar volvieron a enfrentarse ayer por la decisión de esta última de autorizar la ampliación del grifo ubicado dentro de la zona que ambas reclaman como suya.
El alcalde de San Isidro, Antonio Meier, aseguró que no se podía autorizar el funcionamiento de nuevos surtidores de gas natural porque el terreno adquirido para esa ampliación tiene una zonificación de residencial, no apta para ese tipo de negocios.
Explicó que dar una nueva autorización a ese grifo --ubicado entre las avenidas Juan de Aliaga y Javier Prado Oeste-- era ilegal y generaba desorden en la zona que estaba en conflicto. También aseguró que el Colegio de Arquitectos había opinado en contra de que se ampliara el grifo.
Por su parte, el secretario general del Concejo de Magdalena, Jesús Quispichuco, descartó en primer lugar que la zona donde está el grifo se encuentre en litigio, pues considera que la ley reconoce la competencia de su concejo en esa zona.
Aseguró que se amplió la licencia de funcionamiento porque así fue aprobado tanto por la comisión que evalúa las licencias de funcionamiento como por el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) y el Osinergmin.
Señaló que el grifo ha tomado sus previsiones para evitar cualquier riesgo.