16:01 | El partido culminó 1-1 con goles de Ribery (18') y Lúcio (60') en propia meta. En la otra llave, Rangers y Fiorentina igualaron 0-0 en el partido de ida en Glasgow
Berlín (EFE).- El Zenit San Petesburgo sacó hoy un empate 1-1 ante el Bayern en Múnich, lo que lo deja en excelente posición para el partido de vuelta de la semifinal dentro de una semana en su propio estadio.
Tal vez lo único que no fue positivo hoy para el Zenit fue la acumulación de tarjetas, que hace que tres hombres importantes -Arschavin, Riksen y Sirl falten en la vuelta mientras el Bayern volverá a contar con su goleador Luca Toni.
El Bayern arrancó con su acostumbrada fase inicial de presión sobre la mitad contraria y logró meter al Zenit en su campo y acercarse permanentemente al área en busca de fabricar ocasiones.
En un pase de Schweinsteiger a Ze Roberto se produjo el penal que llevaría al primer gol del partido. El brasileño recibió una falta de Riksen y, aunque el meta Malaveef logró parar el lanzamiento de Franck Ribery, el francés recogió el rebote y abrió el marcador para su equipo.
Pasada la primera media hora de juego el Zenit pareció sacudirse un poco del acoso bávaro y logró que se jugase con mayor frecuencia en la mitad contraria.
En el segundo tiempo, se vio un partido equilibrado con ocasiones para los dos equipos. El Zenit había levantado claramente su rendimiento y eso iba a ser recompensado.
En el minuto 60, un centro de Fayzulin pegó en la cabeza del desafortunado Lucio y se desvió hacia la portería de Kahn que no tuvo ocasión alguna. La jugada fue un tanto casual pero el Zenit había hecho méritos para el empate y el gol le dio nuevos bríos.
Al final, a ninguno de los dos equipos les alcanzó para la victoria y el Bayern tendrá que viajar a San Petesburgo en la misma situación en la que fue a Getafe y encomendarse otra vez a su buena estrella.
Sin goles en Glasgow
Con excesivas precauciones, más pendientes de no cometer errores que de buscar aciertos, el Glasgow Rangers y el Fiorentina firmaron un empate 0-0 en la ida y dejaron para el choque de Florencia, dentro de una semana, el desenlace de la semifinal de la Copa de la UEFA.
La actitud delató la predisposición de los equipos. El Rangers, aún aspirante a cuatro títulos esta temporada -ha ganado la Copa de la Liga, es finalista de la Copa de Escocia y lidera la Liga-, pareció asumir su condición y se resignó a la aparente superioridad de su adversario.
El Fiorentina forma parte de las alturas del campeonato transalpino en este ejercicio. Centrado en amarrar una de las plazas para la Liga de Campeones, contempla la conquista de la Copa de la UEFA como la forma de dar brillo a una buena temporada. No desechó el ofrecimiento local y asumió la iniciativa.
El Rangers empujó más. Pero no contó con grandes ocasiones. El Fiorentina pareció aceptar el marcador aunque Mutu, en jugadas a balón parado, inquietó a Alexander.