14:32 | Muchos hacen coincidir sus vacaciones en la isla con las celebraciones del 1 de mayo para participar en los desfiles
La Habana (Reuters).- Más de un millar de extranjeros celebraron el jueves el Día del Trabajador en La Habana, atraídos por una mística revolucionaria que, aseguran, hoy sólo encuentran en una de las últimas naciones socialistas del planeta.
Unos 1.500 simpatizantes volaron a Cuba desde 61 países para participar en un masivo desfile en la Plaza de la Revolución bajo la mirada del presidente Raúl Castro.
"Es cómo volver a vivir la historia", dijo Ruzgar Mira Okan, una ingeniera turca de 27 años que intentaba abrirse paso entre la multitud con una cámara de video en la mano.
"Aquí la revolución todavía está viva. Cuba sigue desafiando a Estados Unidos", añadió Okan, parte de un grupo de 81 turistas turcos que marcharon el jueves por La Habana.
Muchos aterrizaron en viajes organizados por sindicatos y grupos políticos de países como Gran Bretaña, México, Ecuador, Uruguay o Francia. Otros vinieron de lugares más remotos como Vietnam, Nigeria, Japón, el Congo e Israel.
La mayoría vestía camisetas con el rostro barbudo de Ernesto "Che" Guevara, el guerrillero argentino símbolo de la revolución cubana de 1959. Otros llevaban gorras militares verde olivo como la que usó el líder Fidel Castro durante casi medio siglo hasta caer enfermo y apartarse del poder en julio del 2006.
Rasko Vukcevic, un serbio de 52 años que reside en Melbourne, Australia, extendió sus vacaciones para participar en la marcha. "Para nosotros es como volver al pasado. En nuestro país ya no se hacen manifestaciones como esta", dijo, conteniendo lágrimas que le brotaban de los ojos.
Una década y media después de la desintegración de la Unión Soviética y del campo socialista, Cuba sigue fiel a su doctrina marxista. Por ello, miles de simpatizantes visitan cada año la isla en programas de turismo revolucionario organizados por el estatal Instituto de Amistad con los Pueblos, que desfiló el jueves con una "Brigada 1 de Mayo" integrada por 200 extranjeros.
Otros, como el noruego Markus Nilsen, simplemente estaban en Cuba y sintieron curiosidad. "Si estás en La Habana el 1 de mayo tienes que desfilar en la Plaza de la Revolución. Es imperdible", dijo el estudiante de 29 años.
Veteranos militantes de izquierda como el brasileño José Vasconcelhos cuentan que vinieron en busca de inspiración. "A todos nos atrae el 1 de Mayo en Cuba, principalmente por la garra, el civismo, el patriotismo que tienen los cubanos. Es un poco diferente a Brasil", dijo el abogado de 56 años.
La manifestación del Día del Trabajo estuvo salpicada además por banderas de decenas de países, desde Argentina a Venezuela o Timor Oriental, en manos de miles de jóvenes extranjeros que estudian gratuitamente medicina en la isla.