13:54 | Asimismo, el presidente norteamericano se mostró optimista y confiado de que su país superará este período difícil
Washington (EFE).- El presidente George W. Bush se mostró optimista sobre el futuro de la economía de EE.UU., especialmente tras conocer que no hubo contracción en el primer trimestre, pero acusó al Congreso, de mayoría demócrata, de dificultar la recuperación.
Los demócratas, por su parte, respondieron acusando al Gobierno de estar favoreciendo a las grandes petroleras, que obtienen beneficios récords gracias al alza en el precio de la gasolina, en un momento en que los bolsillos de las familias estadounidenses sufren por la ralentización económica.
Aun así, se mostró optimista y confiado en que superarán este "período difícil" y surgirán "más fuertes que nunca".
Defendió que su Gobierno ha tomado medidas decisivas para afrontar la desaceleración, como el paquete de devolución de impuestos por importe de 150.000 millones de dólares, que ya han comenzado a recibir las familias.
No obstante, cree que el paquete de ayudas permitirá a las "familias estadounidenses aumentar su poder de compra y ayudar a contrarrestar los elevados precios (...) en las gasolineras y en los supermercados". "También dará incentivos tributarios a los negocios estadounidenses para que inviertan en sus compañías, lo cual creará empleos", señaló, confiado en que este estímulo "tendrá un efecto positivo sobre la economía en este trimestre".
Sin embargo, el gobernante cargó contra la mayoría demócrata del Congreso por poner trabas a la exploración de petróleo y gas natural en el norte de Alaska, que permitiría ampliar la capacidad estadounidense de refinado y, por tanto, reducir los precios de los combustibles.