13:48 | El precandidato republicano centraría su estrategia contra el senador por Illinois en temas como la falta de experiencia del demócrata en seguridad nacional
Washington (Reuters).- Ahora que la demócrata Hillary Clinton está perdiendo terreno, el republicano John McCain está preparándose para una dura batalla electoral contra Barack Obama, del que los asesores del senador de Arizona creen que tiene debilidades para explotar.
En un difícil ambiente político para los republicanos, dada la débil economía estadounidense, la guerra de Iraq y la impopularidad del presidente republicano George W. Bush, McCain ingresará a la campaña electoral como el menos favorecido.
Los asesores de McCain creen que una vez que los demócratas se reúnan en torno a su candidato, las cifras del senador de Arizona en los sondeos podrían caer aproximadamente 10 puntos porcentuales, en tanto el demócrata recibiría un impulso.
Los sondeos actuales muestran que McCain está a la par o ligeramente detrás de Obama o Clinton en enfrentamientos hipotéticos para la elección presidencial de noviembre.
El objetivo de McCain es mantener la carrera en entre 8 y 10 puntos porcentuales desde el 4 de julio hasta cuando los republicanos realicen su convención, a principios de setiembre, dijeron colaboradores.
"Si eso ocurre, creemos que tenemos una oportunidad de salir rápido y fuerte y realmente llevar un marcado contraste en un momento en que el país está prestando atención", detalló un importante asesor de McCain, hablando en condición de anonimato.
Los republicanos ven a Obama como un lienzo en blanco, en comparación con el largo período de Clinton ante la mirada pública como ex primera dama y ahora senadora de Nueva York, y por ello lo consideran como un rival difícil de definir.
"Creo en realidad que es un oponente más fuerte. Es políticamente desconocido y los republicanos tendrán que correr una gran carrera", aseguró el estratega republicano Scott Reed.
McCain promoverá una agenda que apunte a los republicanos conservadores, manteniendo bajos los impuestos y los gastos, por ejemplo, al tiempo que también busca atraer a los moderados, independientes y demócratas centristas, enfatizando la necesidad de soluciones bipartidarias para los problemas del país.
El precandidato buscará plantear dudas sobre la experiencia de Obama, en particular en seguridad nacional, y lo acusará de buscar aumentar los impuestos sobre todos los estadounidenses, pero también dirigirá sus ataques contra lo que los demócratas consideran uno de los principales atributos del senador de Illinois: sus promesas de unir al país.