10:57 | Aún si el presidente boliviano sale victorioso de la consulta será difícil que pueda solucionar la crisis política, estimaron analistas políticos
La Paz (EFE).- Evo Morales asume un "enorme riesgo" al aceptar el reto de un referéndum revocatorio, una fórmula que además representa un "terremoto político" para el país, coinciden analistas consultados por Efe.
La situación política en Bolivia ha dado un giro inesperado con la decisión del Senado, controlado por la oposición, de aprobar una consulta para que los bolivianos decidan la continuidad o la revocación tanto de Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera, como de los nueve prefectos (gobernadores) del país.
Evo Morales ha aceptado de buena forma el reto que llega prácticamente en el ecuador de su mandato y con un récord de permanencia en el sillón presidencial de Bolivia si se compara con cada uno de sus cuatro antecesores.
Su partido, Movimiento al Socialismo (MAS), que finalmente votó a favor del revocatorio, tampoco teme la consulta y cree que Morales saldrá ratificado, aunque critica el oportunismo de la oposición.
Pero el desafío de un plebiscito sobre su mandato se plantea en un momento de profunda crisis política e institucional en una Bolivia dividida entre el proyecto de refundación constitucional del mandatario indígena y el movimiento autonomista de seis regiones gobernadas por opositores.
Analistas como Ximena Costa y Carlos Cordero coinciden en que Morales corre el riesgo de perder un referéndum revocatorio en este momento.
Según Costa, Morales conserva intacto un tercio de electorado fiel, pero el resto de eventuales votantes son opositores o bolivianos que le apoyaron en el 2005 pero que ahora se sienten defraudados con su gestión.
Jorge Lazarte, ex constituyente y analista, advierte de que "este es el momento de mayor debilidad de un Gobierno que está pagando muy duramente sus errores y que además no ha resuelto los problemas de fondo del país". "El conflicto político de Bolivia se cocina en un escenario económico inquietante, con un proceso inflacionario en aumento y una posible crisis energética que se puede agravar este invierno por la falta de gas", advirtió la politóloga Costa.
¿Es la solución?
En cualquier caso, la principal duda que se plantea es si la consulta popular es la solución para Bolivia, después de que, hasta el momento, hayan fracasado todos los intentos de diálogo y negociación entre Gobierno y opositores a pesar incluso de la mediación de la Iglesia y de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Carlos Cordero opina que la consulta sobre el mandato de Morales y los prefectos pone al país "en una situación límite y perturbadora que hace prever un severo conflicto político en los próximos tres o cuatro meses".
Mientras que Costa cree que el mejor de los escenarios, de cara a la estabilidad política del país, sería que Morales saliera ratificado en la consulta revocatoria, pero cree que un proceso electoral de estas características "siempre tiene efectos negativos para un Gobierno".
Los expertos destacan que la fórmula del revocatorio se ha vuelto como un boomerang contra el Gobierno, ya que fue propuesto por el propio presidente, aunque en un contexto distinto al actual, cuando el país afrontaba una tensa situación relacionada con el proceso constituyente impulsado por Morales.
Ximena Costa supone que Morales debe estar lamentando el haber hecho caso a quien le aconsejó enviar al Congreso Nacional el pasado diciembre una ley de referéndum revocatorio, decisión, a su juicio, "basada en las hormonas en vez de en las neuronas".
Pero la "jugada política" que el conservador Poder Democrático y Social (Podemos) ha fraguado en el Senado afecta también a los gobernadores de Bolivia, cuatro de ellos (los de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija) inmersos en un proyecto autonomista que el Gobierno ha tachado de ilegal y separatista.
Queda por saber cómo afectará la convocatoria de una consulta revocatoria a la aplicación del nuevo estatuto proclamado en Santa Cruz el pasado domingo y a los referéndum de autonomía que Beni, Pando y Tarija tienen previsto celebrar en junio.