18:48 | El Gobierno Libanés y el grupo armado vienen combatiendo desde hace tres días, los peores desde la guerra civil que terminó en 1990
Beirut (Reuters).- Hezbollah, el grupo libanés apoyado por Irán y Siria, tomó este viernes control de la zona musulmana de Beirut, en lo que la coalición gobernante del Líbano describió como un "golpe armado y sangriento".
Al menos 18 personas murieron y 38 resultaron heridas durante tres días de enfrentamientos entre hombres armados a favor al Gobierno y combatientes leales a Hezbollah, un movimiento político chiita aliado que posee una poderosa guerrilla.
Los combates, las peores registrados desde la guerra civil de entre 1975 y 1990, comenzaron esta semana después de que el Gobierno intentara desmantelar la red de comunicaciones militares de Hezbollah. El grupo dijo que el Gobierno había declarado la guerra.
En episodios que recordaron los días más oscuros de la guerra civil, jóvenes armados con rifles de asalto caminaban por las calles entre vehículos destruidos y edificios en llamas.
Los combates disminuyeron cuando los derrotados partidarios del Gobierno entregaron sus armas y oficinas al Ejército, que en su mayoría ha sido visto como neutral en los 17 meses de conflicto político entre la oposición dirigida por Hezbollah y el Gobierno.
La coalición gobernante anti Siria describió la medida como un "golpe armado y sangriento", señalando que estaba dirigida a aumentar la influencia de Irán y a restaurar el dominio de Siria. Damasco se vio obligado a retirar sus tropas del Líbano en el 2005.
La Casa Blanca reiteró este viernes su apoyo al Gobierno del primer ministro libanés Fouad Siniora e instó a Irán y a Siria a terminar con su respaldo a Hezbollah, cuyos seguidores también paralizaron esta semana grandes partes de Beirut con bloqueos a carreteras.