15:11 | El comercio.com.pe realizó un extenso recorrido por las calles de este distrito para localizar cada uno de las 231 gibas que plagan sus calles. Expertos opinan sobre esta exagerada proliferación de rompemuelles
Lima se llena cada vez más de rompemuelles. Es la salida que escogen alcaldes y vecinos para controlar la velocidad de los automóviles y reducir el número de accidentes, pero ese no es necesariamente el resultado, pues un rompemuelles puesto sin criterio técnico puede ser más problema que solución. Sin embargo, la proliferación continúa, en especial en Miraflores, donde, después de un extenso recorrido, elcomercio.com.pe registró 231 gibas, una cifra exagerada dadas las dimensiones del distrito.
Según la Resolución Directoral 036-99-MML/DMTU, los rompemuelles deberían tener un máximo de 5 centímetros de alto y entre 80cm y 250cm de ancho, sin embargo, elcomercio.com.pe comprobó en su recorrido que existen rompemuelles de hasta 12 centímetros de altura, como los ubicados en el Malecón de La Marina o en la intersección de la Av. Independencia con la calle García Calderón , que tiene 10 centímetros de altura.
¿Problema o solución?
El experto en temas de tránsito y director de Luz Ámbar, Luis Quispe Candia, comentó que los rompemuelles deben de ser instalados previo estudio técnico, y ser colocados solo en la intersección de una vía principal, siendo el objetivo obligar a los conductores a disminuir la velocidad para poder evitar los accidentes.
"Los rompemuelles surgen como una solución para controlar y agilizar el tránsito vehicular, con lo que se disminuye el número de accidentes; sin embargo, al ser colocados de manera indiscriminada, sin ningún criterio técnico, ocasionan justamente eso: accidentes, caos vehicular, el malestar de los choferes y transeúntes y, por supuesto, el desperfecto de los automóviles", puntualizó.
Tan solo en Miraflores se encuentra casi el 10% del total de las rompemuelles existentes en la capital. Y, según Quispe Candia, "la mayor cantidad de ellos no tiene ningún objeto más que entorpecer el tránsito". De acuerdo con el experto, del número total de rompemuelles registrados en el distrito, "solo un pequeño porcentaje justifica su presencia, al estar ubicados en calles secundarias, justo antes la intersección de avenidas e tránsito rápido".
La palabra del municipio
En una conversación con el subgerente de circulación terrestre de la municipalidad, Luis Vargas Chacaltana, este informó que al inicio del mandato del Alcalde Manuel Masias, existían aproximadamente 200 rompemuelles que habían sido instalados por la gestión anterior, y que la actual administración solo puede responsabilizarse por los 100 que colocó hasta la fecha, su versión, sin embargo, no tiene carácter oficial.
Asimismo comentó que en estos casi 16 meses de trabajo se han retirado aproximadamente 50 gibas, pero queda claro que las cifras que maneja el municipio reflejan que ni ellos mismos saben cuántos existen realmente.
"Se vienen retirando algunas gibas que no cumplen con los requisitos necesarios, todo se hace bajo un criterio técnico, respetando las normas", comentó Vargas. Sin embargo, aceptó que aún quedan muchos rompemuelles por retirar y que se viene realizando los estudios pertinentes.
Al ser consultado por el estándar y tamaño de las gibas, sostuvo: "los colocados durante esta gestión son avalados por la el manual técnico del Ministerio de Transporte, sin embargo, no puedo asegurar que los instalados por la gestión anterior cumplan con este requisito". Sin embargo, no se puede saber qué rompemuelles fueron colocados por el régimen anterior y cuáles de estos por la actual gestión.Qué criterios se toman en cuenta
Por su parte, Luís Quispe Candia sostiene que para poder colocar un rompemuelles en cualquier distrito de Lima, se deben de tomar en cuenta algunos factores como el flujo vehicular y la zonificación, pero también se debe analizar si no es más conveniente colocar un semáforo o un letrero.
"La ordenanza 114 de la Municipalidad de Lima exige la sustentación de un expediente técnico que respalde la instalación de una giba, pero son muy pocos los municipios que cumplen esta ordenanza; la mayoría de ellos pasa por alto estos factores y, por presiones de los vecinos, ceden a los ocasionales pedidos", reveló.
Además, comentó: "Jamás debe colocarse un rompemuelle en una avenida principal o de alto flujo vehicular, ni tampoco en medio de una calle, aun así exista un colegio; para eso existen los letreros de alto o reducción de velocidad o inclusive los semáforos escolares (los cuales se activan en horas de entrada y salida del centro educativo)".
Por ejemplo en muchas calles de tránsito rápido y alto flujo vehicular como la avenida General Montagne entre la cuadra 1 y la 5, existen hasta seis gibas que no justifican su presencia, asimismo hay un rompemuelle en la cuadra 1de Tarapacá que incurre en doble falta, tiene una altura de 12 centímetros, además de estar ubicado justo en la mitad de la calle.