8:56 | Cheri Blair publicará un libro en el que contará detalles sobre los 10 años que pasó al lado del ex primer ministro británico
Londres (EFE).- El ex presidente estadounidense Bill Clinton fue "un maldito estúpido" al embarcarse en su aventura extraconyugal con Monica Lewinsky, escribe Cherie Blair en un libro de próxima publicación sobre sus años en el número 10 de Downing Street, informa este miércoles "The Times".
La esposa del ex primer ministro británico Tony Blair dice que comprende perfectamente que Bill Clinton sedujese a Lewinsky: "Es un hombre con un carisma tremendo capaz de hipnotizar a cualquier persona que tenga delante y darle la impresión de que está totalmente interesado en ella y en lo que dice, lo que no siempre es el caso".
"Pero por lo que a él respecta, fue un maldito estúpido", comenta Cherie, quien recuerda que solo unas semanas más tarde acompañó a su marido a Washington para su primera visita oficial como jefe de Gobierno y pudo admirar el comportamiento de Hillary Clinton.
"Si Hillary me había impresionado antes, en aquel momento me impresionó doblemente. Dignidad no es la palabra justa. Pude ver por mí misma lo enfadada que estaba. No solo por haberla humillado sino por poner en peligro el proyecto común. Y vi también lo desesperadamente que él intentaba recuperar su aprobación", escribe en el libro.
Cherie Blair se deshace en elogios sobre Chelsea, la hija de Bill y Hillary Clinton, a la que describe como "una joven fantástica, de increíble sensibilidad, de ideas independientes y con los pies bien anclados en tierra", lo que dice mucho, según ella, del tipo de educación recibida de sus padres.
Su madre pudo beneficiarse de su pleno apoyo y al mismo tiempo Chelsea era capaz de perdonar a su padre, por lo que fue "un elemento importante para que ambos siguieran juntos".
Cherie Blair confiesa que en ningún momento se sintió tentada a plantearle el asunto de su infidelidad a Bill Clinton pues es algo que no afectaba a su condición de presidente de Estados Unidos.
"Yo no era la traicionada y con las cosas que sé de mi propio padre, no es que esté poco acostumbrada a la infidelidad de los hombres", explica Cherie Blair, quien dice que lo discutió, sin embargo, con Hillary.
Aunque a nivel personal Hillary Clinton "estaba furiosa y ofendida, y con razón", para ella lo importante era que lo ocurrido "no socavase la Presidencia", pues veía en todo lo que publicaba la prensa sobre el escándalo parte de una campaña más amplia de los enemigos de su marido para desacreditarle.