19:13 | En la segunda jornada del festival también se proyectaron el documental animado israelí 'Waltz with Bashir' y la turca 'Los tres monos'
Cannes (EFE).- "Leonera", del director argentino Pablo Trapero, recibió este jueves una más que positiva acogida en el Festival de Cannes, con críticas elogiosas para el conjunto, pero en especial para la protagonista, Martina Gusman.
La segunda jornada de la competición oficial del Festival de Cannes comenzó con la película de Trapero, una sólida, dura y a la vez tierna historia de una mujer, Julia, que es encarcelada. Pero, sobre todo, de su relación con el hijo que nace estando en prisión.
Trapero explicó en una rueda de prensa que lo que realmente ha querido contar es una "historia de amor", la de Julia y su hijo Tomás.
Y para el papel de la joven madre eligió a su esposa en la vida real, Martina Gusman, que con su segunda interpretación para la gran pantalla ha seducido al festival de Cannes y ha sido incluso comparada con la italiana Ana Magnani.
Gusman explicó que su personaje ha sido "transformador, muy intenso y solitario, que descubre a través de la maternidad otras facetas en ella que la transforman en una leona", uno de los significados del título del filme.
El otro significado de la palabra "Leonera" es "lugar de tránsito", término usado en especial en Argentina para las zonas de las prisiones por las que los presos pasan para ser trasladados, y que en esta historia se puede aplicar al camino que inicia Julia y que le lleva a esa tremenda transformación.
Retrato animado
En la jornada de hoy también se habló bastante del documental animado "Waltz with Bashir", sobre el papel de Israel en la matanza de palestinos en Sabra y Chatila (Líbano), dirigido por Ari Folman y basado en sus propios recuerdos.
Un prodigio de técnica y de originalidad, al mezclar dos formatos aparentemente tan opuestos como el del documental y el del cine animado, la película fue defendida por su director frente a las dudas expresadas en cuanto a su contenido político.
Al respecto, Folman señaló que su filme "no es político, sino únicamente la historia personal de unos soldados, de sus recuerdos, sueños y alucinaciones".
La película cuenta, con testimonios en su mayoría reales, los remordimientos de esos soldados israelíes sobre lo que describe como un papel pasivo en la matanza perpetrada en los campos de refugiados de Sabra y Chatila, donde más de un millar de civiles, en su mayoría mujeres y niños, murieron a manos de falangistas cristianos.
Y para cerrar la jornada, la única película turca en competición oficial este año en Cannes "Uç Maymun" (Los tres monos), de Nuri Bilge Ceylan, en la que también destacan las interpretaciones de sus actores y, en especial, de la actriz principal, Hatice Aslan.
Ceylan cuenta una árida historia familiar en la que las mentiras y las verdades se confunden y lo hace de forma pausada, a veces demasiado, y con una narración sutil, de escasos diálogos y muchas miradas.