
19:49 | Durante la clausura de la cumbre, el presidente peruano hizo un llamado a cesar toda carrera armamentista
En su discurso que pronunció como cierre de la V Cumbre de América Latina, el Caribe y la Unión Europea (ALC-UE), el presidente Alan García destacó la importancia de que exista un seguimiento de los acuerdos alcanzados en la Declaración de Lima.
"Es imprescindible, como se señala en la Declaración de Lima y en las mesas de trabajo, que haya diálogo sectoriales de nuestros países y mundos, sobre cada uno de los temas para tener conclusiones de avance y rendir cuentas ante las autoridades de nuestra asociación", remarcó.
En ese sentido, y en vista de que las próximas cumbres se realizarían en Argentina y España, el presidente peruano indicó que el seguimiento a los acuerdos podría realizarse semestralmente, y los presidentes de dichos países España y Argentina, comunicarían sobre el avance de las obligaciones de cada país, lo cual luego sería informado a la población "cuánto estamos avanzando y cumpliendo en erradicar la pobreza".
"Sin mecanismos de seguimiento, de verificación, no tendríamos entonces la consistencia de una marcha organizada. Será lo mejor, que depongamos algo de nuestros nacionalismos y orgullos propios, para rendir cuentas de lo que aquí es un compromiso", puntualizó.
Contra la carrera armamentista
En otro momento, García hizo un severo llamado a los mandatarios de América Latina y Europa a cesar toda carrera armamentista, pues se preguntó con qué autoridad moral se puede hablar de reducir la pobreza, si se siguen gastando millones de dólares en material bélico.
En una cumbre que precisamente tenía como agenda la lucha contra la pobreza y el cambio climático, el mandatario peruano advirtió que solo el año pasado América Latina y Europa gastaron en conjunto 40 mil millones de dólares en armas, lo que hubiera servido para entregar una asignación de 50 dólares a unos 80 millones de pobres.
"Con qué autoridad moral podríamos seguir hablando de luchar contra la pobreza y el dolor si no ponemos punto final a la locura de la carrera armamentista. Si no ponemos nuestros conflictos y nuestros problemas, que siempre son pequeños, en manos en las soluciones pacíficas y jurídicas, en vez de armarnos y vender armas los unos y los otros, porque aquí estamos los que compramos y los que vendemos", señaló.
"Hay todavía mucho de odio y de rivalidad entre nuestros pueblos, hay todavía mucho de competencia y, por consiguiente, mucho de compra de armas, mucho de enfrentamiento", señaló.
Incluso, puso como condición que cualquier acuerdo para establecer un consejo sudamericano de defensa, una propuesta alentada por Brasil, esté condicionada al compromiso de sus miembros de no vender ni comprar armas entre ellos.