11:43 | El Sindicato de Arquitectura e Ingeniería (Sinaenco) de Brasil aseguró que las obras acumulan 'más de un año de atraso'
Sao Paulo (dpa).-El efecto Beijing se expande por todo el planeta. La impecable organización de los Juegos Olímpicos, su deslumbrante puesta en escena, junto a una infraestructura revolucionaria; han remecido los estándares de todos los países que trabajan en la organización de eventos deportivos masivos.
Polonia anunció hoy la contratación de constructoras chinas para los trabajas de la Eurocopa 2012, que coorganizará con Ucrania, mientras que en Brasil ahora se habla de crisis en los trabajos para el Mundial 2014.
"Brasil está atrasado más de un año (en las obras de estadios). No podemos repetir los errores de los Juegos Panamericanos del año pasado, cuando perdimos la oportunidad de pasar Río de Janeiro a limpio", afirmó el presidente sindical José Roberto Bernasconi, en declaraciones recogidas por la agencia Brasil.
En los Juegos Panamericanos, disputados en Río de Janeiro el año pasado, varias obras fueron entregadas en la víspera o sin terminar, mientras que el presupuesto de muchas instalaciones se multiplicó por la necesidad de acelerar el ritmo de construcción a última hora.
Según Bernasconi, las autoridades públicas "tienen que comenzar a moverse ya".
Brasil fue elegido como sede del Mundial del 2014 el pasado 30 de octubre, aunque era una decisión ampliamente esperada, puesto que no existían más candidatos.
Casi 10 meses después, aún no se conocen ni cuáles serán las sedes ni los estadios que albergarán los partidos. La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) presentó 18 ciudades candidatas, de entre las que la FIFA tendrá que confirmar 10 ó 12 sedes definitivas.
Río de Janeiro, Sao Paulo, Brasilia, Porto Alegre y Salvador, las únicas cinco que recibieron la visita de los inspectores de la FIFA, serán casi seguramente elegidas.
Las otras ciudades postuladas son Fortaleza, Recife, Olinda, Salvador, Maceió y Natal, Florianópolis, Curitiba, Cuiabá, Campo Grande, Goiania, Manaus, Río Branco y Belén.