12:44 | Existen cinco categorías: la más destructiva es cuando el fenómeno meteorológico alcanza vientos superiores a los 250 kilómetros por hora
(DPA) .- Los huracanes se clasifican por su intensidad, según la llamada escala Saffir-Simpson, en cinco categorías. Los criterios fundamentales son la velocidad de los vientos y la fuerza destructora del fenómeno.
Categoría 1: Vientos de entre 119 y 153 kilómetros por hora. Daños menores en árboles y edificaciones precarias.
Categoría 2: Vientos de entre 154 y 177 kilómetros por hora. Árboles arrancados de cuajo y daños en tejados, ventanas o puertas. Inundaciones en zonas costeras. Se recomienda a los habitantes de localidades de la costa que permanezcan resguardados.
Categoría 3: Vientos de entre 178 y 209 kilómetros por hora. Destrucción de caravanas (casas rodantes). El viento vuela tejados, hunde ventanas y arranca grandes árboles. Inundaciones de mayor alcance. Se evacua la población de una franja de 400 metros de la costa.
Categoría 4: Vientos de entre 210 y 249 kilómetros por hora. Daños graves en edificios. Casas rodantes (caravanas) destruidas o arrastradas por el viento. Estructuras costeras pueden llegar a quedar destruidas por el viento y las olas. Las inundaciones avanzan tierra adentro. Se ordenan evacuaciones masivas. Puede haber daños personales o muertos.
Categoría 5: Vientos de una velocidad superior a los 250 kilómetros por hora. Nivel de devastación catastrófico. Las inundaciones graves y la destrucción de edificios exigen una operación de evacuación a gran escala. Quien no logre ponerse a resguado puede resultar herido o perder la vida.