12:10 | La aeronave presentó problemas antes del ascenso. Sus técnicos los revisaron y le autorizaron alzar vuelo
Madrid (DPA) - La aerolínea Spanair quiso cambiar antes del despegue el avión que la semana pasada se estrelló en el aeropuerto de Madrid-Barajas, dejando 154 víctimas mortales y 18 supervivientes, según dijo hoy la ministra española de Fomento, Magdalena Álvarez.
Después de que el avión recibiera permiso para despegar cuando se encontraba en la pista, el comandante decidió regresar al aparcamiento tras percatarse de un problema en el sensor que mide la temperatura externa.
Entonces fue cuando la compañía, filial de la escandinava SAS, estudió la posibilidad del cambio de aeronave, pero lo descartó y decidió que el servicio técnico lo revisara, indicó la ministra, quien hoy compareció en una comisión del Congreso de los Diputados para explicar las gestiones tomadas tras el siniestro.
Los técnicos desconectaron entonces el sistema averiado y el avión, un MD-82 que tenía como destino Las Palmas de Gran Canaria, regresó a la pista.
"La compañía indicó al aeropuerto la posibilidad de sustituir la aeronave", dijo Álvarez, pero luego "también comunicó al centro de inspección aeroportuaria que continuaba con la aeronave".
La ministra quiso dejar claro que el sector aeronáutico español es seguro. El sistema de seguridad aéreo español "coincide con el de los demás países de la UE", indicó. Y descartó también que la situación económica que atraviesa Spanair tenga que ver con el siniestro.
Mientras tanto, de las 154 víctimas mortales que dejó la peor tragedia aérea de los últimos 25 años en España, quedan cuatro por identificar.
El proceso de identificación se ha visto retrasado por, entre otras cosas, el mal estado en el que quedaron algunos cadáveres, carbonizados.
"Sabremos qué pasó y cómo pasó", aseguró por su parte la vicepresidenta primera del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, en rueda de prensa tras el consejo de ministros, refiriéndose a la causas del accidente del avión de Spanair, que el 20 de agosto se estrelló en el aeropuerto de Madrid-Barajas al despegar hacia Las Palmas de Gran Canaria. "El gobierno exigirá las máximas garantías en la investigación", dijo.
Una comisión técnica investiga las causas del siniestro. En marcha hay también una investigación judicial.
Según informó hoy la Cadena Ser, la Guardia Civil volverá a tomar declaración a los técnicos de mantenimiento y a los mecánicos que trabajaron en el avión siniestrado porque, en su primera declaración, no mencionaron que la reversa de uno de los motores sufriera fallos.
Según informaron el jueves medios españoles citando fuentes de la investigación, tres días antes del siniestro se detectó un fallo en la reversa de un motor, que sirve para frenar la aeronave cuando ya se encuentra en tierra.