11:05 | La ex escolta presidencial aseguró que su estadía en el Penal de Mujeres de Chorrillos le cambió la vida
Lady Bardales asegura ser una mujer distinta después de haber estado recluida en el Penal de Mujeres de Chorrillos por casi tres meses. La ex escolta presidencial afirmó que su estancia en la cárcel le cambió la vida. A partir de ahora solo vestirá ropa holgada, evitará las trampas del 'enemigo' y difundirá la palabra de Dios tanto como pueda.
Fue capturada por la Policía Nacional en Pimentel (Chiclayo) el 2 de julio pasado. Sobre ella recaía una acusación sobre enriquecimiento ilícito. Dijo que tuvo la oportunidad como los medios locales propagaban dicha información. Así reaccionó entonces: "Cuando pasó todo eso y leí los titulares me sentí mal. Apagué la televisión y me sentí sola, como una partícula. Había una Biblia allí y la empecé a leer". Eso fue determinante, declaró para el programa "Reporte Semanal" de Frecuencia Latina.
"En este libro encontré al verdadero amigo. Me dijo: ¿Eres feliz? Y yo contesté: No señor, no soy feliz", contó Bardales. "Yo me arrepiento de todo. El diablo está en el camino de todas las personas".
En ese sentido -a manera de ejemplo- explicó que lamenta haber participado en un desfile del diseñador Ciro Taipe. "Él me dijo que me iba a presentar para que la gente sepa qué estoy haciendo, que estoy trabajando", contó. "Así te engaña el enemigo. Yo subí (a la pasarela) pero con una ropa con la que prácticamente se me veía todo. La palabra de Dios dice que la mujer como mujer y el hombre como hombre, así que ahora voy a vestirme mejor sin exhibicionismo".
Bardales reiteró que "se ganó el puesto de escolta presidencial" y que nunca tuvo ninguna relación con el ex presidente Alejandro Toledo. "Yo llegué allí porque me gané el puesto. No puedo decir más. A lo pasado, pasado", expresó al respecto.
"La vida en la cárcel es mejor que en la escuela de oficiales. Yo me tenía que bañar allá pegada a otra chica, en cambio en el penal las duchas son privadas. Los pabellones son limpios, la comida no es buena ni mala", comentó respecto a su vida en el Penal de Mujeres (ex Santa Mónica). "Hay mucha gente que está libre y es infeliz. Yo allí fui feliz". Tiene previsto visitar constantemente a las reclusas de dicho centro penitenciario con el fin de difundir la palabra de Dios y llevarles su historia.