10:30 | Aunque no obtiene un triunfo en las presidenciales desde 1958, es probable que derroten a la Concertación Democrática en los comicios del 2009
Santiago de Chile (DPA).- La alianza de centro-izquierda que gobierna Chile desde 1990 recordará este domingo los 20 años de su victoria electoral sobre el fallecido dictador Augusto Pinochet, con la certeza cada vez mayor de que los ex colaboradores del régimen ganarán en los comicios presidenciales del 2009.
De hecho, nada parece detener el "desalojo" que impulsan los grupos más radicales de la derecha, sector que no obtiene un triunfo electoral desde 1958, cuando fue liderada por el independiente Jorge Alessandri.
El ideólogo de la iniciativa es el senador de Renovación Nacional Andrés Allamand, quien incluso mantuvo reuniones con el presidente colombiano Álvaro Uribe para conocer sus opiniones, estilos y consejos.
"Hay que prepararse para perder las elecciones (presidenciales)", confesó hace ya dos meses, y sin tapujos, el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, desatando las críticas de sus aliados.
Las acusaciones de corrupción, la falta de liderazgo de la presidenta Michelle Bachelet, según acusan sus propios partidarios, y problemas en el despliegue de políticas sociales terminaron por socavar el apoyo del gobierno, que cayó del 60 al 40% desde el 2006, según sondeos.
Complicada por una investigación sobre el desvío de fondos públicos a su campaña electoral en el 2005 y 2006, la propia Bachelet pidió poner fin a las acusaciones "sin fundamento" contra sus asesores. "Basta ya de destruir la honra de las personas sin que se comprueben las denuncias", dijo.
Ni la reducción de la pobreza al 13% ni el alza del ingreso per cápita a 14.000 dólares por paridad de compra ni la eliminación de la deuda externa pública de corto plazo ni los acuerdos de libre comercio con la Unión Europea, China, Japón y Estados Unidos parecen convencer a los chilenos de optar por un quinto mandato de la Concertación Democrática.
Conscientes de ello, los líderes de la derecha, donde hay ex alcaldes y funcionarios de la dictadura, preparan el abordaje al gobierno, sabiendo que dispondrán de los mayores presupuestos de la historia, además de ahorros fiscales cercanos en el 2010 a los 30.000 millones de dólares.
"Los candidatos de la Concertación, son más de lo mismo, ellos no son parte de la solución, son parte del problema", reitera sin pausa el principal candidato de la oposición, el multimillonario Sebastián Piñera, líder de Renovación Nacional, derrotado por Bachelet en el 2006.
Los planes de gobierno de Piñera, además de mantener el modelo capitalista de desarrollo en una región que gira a la izquierda, consideran fuertes transferencias de dinero a los sectores pobres, como han escrito en diversos medios sus asesores.
El complejo escenario obligó al oficialismo por primera vez en 20 años a sellar un inédito pacto instrumental entre el gobierno y el opositor Partido Comunista para las elecciones municipales, consideradas la última posibilidad del oficialismo de lograr una inflexión en el proceso político electoral.
"Más adelante veremos si este pacto se prolonga (hacia los comicios parlamentarios del 2009)", anticipó el líder de los comunistas, Guillermo Tellier.
Por ahora, solo esa alianza electoral podría proveer al gobierno de una victoria que cambie una historia que parece escrita, pero hasta ahora ningún sondeo anticipa un triunfo arrollador del oficialismo para el 26 de octubre, el día del juicio casi final, el día de los comicios municipales.