15:18 | Mientras su equipo vive una crisis futbolística de grandes dimensiones, ellos celebran el Oktoberfest junto a sus familias
Berlín (DPA/elcomercio.com.pe).- La crisis en el Bayern Munich no tiene cuando acabar. Luego de un pésimo inicio en la Bundesliga y los pedidos de la hinchada para que Klinsmann dimita, los problemas no tienen cuándo acabar. Sin embargo, los jugadores bávaros no han encontrado mejor manera de dale la espalda a las derrotas que bebiendo en el Oktoberfest.
La fiesta nacional de la cerveza alemana, tiene a la plantilla Bayern Munich como invitada especial y, comoe s tradición, los jugadores asistieron con sus familias a la celebración.
Mientras tanto, Jürgen Klinsmann, reconoció hoy que pasó una mala noche después de que su equipo empatara el sábado en casa 3-3 contra el débil Bochum en la séptima fecha de la Bundesliga.
El Bayern lideraba el partido 3-1, pero en los últimos minutos recibió dos goles y se quedó en un simple empate. Los bávaros se ubican décimos en la Bundesliga.
"Eso te pone furioso, he tenido una noche agitada", dijo Klinsmann hoy en una entrevista con la televisión alemana Fcb.tv.
El campeón alemán venía de sufrir otras dos derrotas en la Bundesliga -contra el Bremen y el Hannover-, el mismo número que en toda la temporada 2007-2008.
El balance tras siete partidos de Bundesliga es simplemente inaceptable para el Bayern, admitió el nuevo técnico, que el lunes fue despedido del estadio de Múnich por una enfurecida afición que gritaba "Klinsmann fuera".
"Me duele, pero soy un luchador de naturaleza. Sé dónde está el problema en este momento. Lo voy a combatir y paso a paso mejoraremos", agregó el alemán, criticado frecuentemente por sus métodos de rotación. "Nos ocuparemos de ir hacia delante".
"Gracias a Dios, en la Bundesliga hay suficientes partidos como para corregir los errores paso a paso, pero naturalmente con otro empeño, con otras expectativas ante los jugadores", agregó.
"Desde hoy vamos a hablar al equipo de algunas cosas. Tenemos que dejar algunas cuestiones claras", continuó. "Vamos a hablar a cada jugador. Con las imágenes de televisión no es ningún problema mostrar cada error".
En siete partidos de Liga el Bayern recibió 13 goles: sólo el Werder Bremen tiene un arco más batido. El intento de hacer fuerte la delantera llevo a que el equipo campeón, acostumbrado a liderar la Bundesliga de principio a fin, pierda fuerza en la defensa integrada por Daniel van Buyten, el argentino Martín Demichelis y los brasileños Lucio y Breno.