19:00 | Aún persiste el clima de desconfianza en la capacidad del paquete de rescate de EE.UU. para frenar la crisis financiera. La bolsa limeña cayó 9,27%
Nueva York / Madrid / Londres (DPA).- Los mercados de todo el mundo sufrieron el lunes gravísimas pérdidas en medio del clima de desconfianza en la capacidad del paquete de rescate de Estados Unidos de frenar la crisis financiera y económica mundial.
En Nueva York, el Dow Jones se colocó por debajo de la marca de los 10.000 puntos, cerrando en 9.955,50 unidades, con una baja del 3,58 por ciento. El S&P-500 cayó un 3,86 por ciento, hasta las 1.056,85 unidades; el NASDAQ perdió 4,34 por ciento, cerrando en 1.862,96, y el NASDAQ 100 cedió 4,05 por ciento, retrocendiendo hasta las 1.411,28 puntos.
Por su parte, el índice de Londres, el FTSE 100, cayó un 7,85 por ciento, hasta los 4.589,20 puntos, y el alemán DAX un 7,07 por ciento, hasta los 5.387,01 puntos, su nivel más bajo desde junio de 2006.
A ello se suma el cimbronazo por la situación del banco hipotecario Hypo Real Estate, que ocultó la verdadera magnitud de sus pérdidas y que provocó que la canciller Angela Merkel anunciara el domingo que Alemania garantizará sin límite los depósitos.
El CAC 40 de París se desplomó 9,04 por ciento hasta los 3.711,98 puntos, su menor nivel del año.
El Nikkei 225 de Tokio perdió 4,25 por ciento hasta los 10.473 enteros, su menor cotización en cinco años. Toda Asia se vio contagiada, así como Rusia, en donde el comercio de sus dos principales índices fue suspendido hoy dos y tres veces, respectivamente. El RTS, denominado en dólares, se desplomó un 19,10 por ciento hasta los 866,39 puntos, un 65 por ciento desde su máximo alcanzado en mayo, y el MICEX, denominado en rublos, retrocedió un 18,66 por ciento, hasta los 752,00 enteros.
La misma tendencia se apreció en Latinoamérica. En Sao Paulo, el Bovespa cerró a 42.100,79 unidades, con una pérdida de 5,43 por ciento, después de que las cotizaciones se suspendiera varias veces porque el índice se desplomaba más de un 15 por ciento.
El Merval de Buenos Aires retrocedió 5,91 por ciento, hasta las 1.423,35 unidades, y el IPC de México cerró en 21.749,13, con una baja del 5,40 por ciento.
La propagación de la crisis bancaria a Europa y Asia pese a la aprobación en Estados Unidos de un paquete de rescate de 700.000 millones de dólares para las entidades más golpeadas subraya el sentimiento generalizado de que los gobiernos pueden no tener capacidad de frenar el vendaval y crece el temor a una recesión mundial.
"Los 'lunes negros' eran antes un acontecimiento que ocurría una vez en una década, ahora llegan tan regularmente como los autobuses de Londres", comentó con sarcasmo un corredor de Bolsa en Londres.
En Alemania, las acciones del Hypo Real Estate cayeron un 36 por ciento. La entidad fue la que más pérdidas sufrió en la jornada en Fráncfort. Un "broker" germano puso además el dedo en la llaga al comentar que no es el único al borde de la bancarrota: "Todo el mundo se pregunta quién más tiene un cadáver escondido en el armario".
El principal índice chino, el Shanghai Composite, se desplomó un 5,23 por ciento, mientras que el Shenzhen Component perdió alredor del un 4,5 por ciento. Los títulos de la banca china retrocedieron en promedio más de un ocho por ciento, al persistir la preocupación por la crisis financiera estadounidense.
En Hong Kong, el Hang Seng registró una caída del 4,97 por ciento y el ASX 200 de Australia cerró con una caída del 3,3 por ciento. La peor situación en Asia se registró en Indonesia, donde el índice principal terminó la jornada en 1.648,74 puntos, un 10,02 por ciento menos que el viernes. El Sensex de India sucumbió un 6 por ciento.
A lo largo de todo el día, el sector bancario fue el más afectado, en especial en Europa. En España los dos gigantes Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) y Santander retrocedieron un 5,20 y un 6,07 por ciento, respectivamente. Lo mismo ocurrió en Italia, donde el UniCredit se estrelló pese al anuncio del domingo de que planea una recapitalización millonaria.
También hubo caídas en el mundo árabe, donde los inversores temen que la crisis se extienda, en particular si no funciona el paquete de ayuda estadounidense.