9:39 | El Tribunal Supremo exoneró a 14 personas que fueron condenados por formar parte de una organización terrorista
Madrid (DPA) .- El Tribunal Supremo de España absolvió hoy a 14 de los 20 presuntos islamistas condenados en febrero pasado por pertenecer a un grupo terrorista acusado inicialmente de querer atentar con un camión cargado de explosivos contra la Audiencia Nacional, juzgado al que pertenece el magistrado Baltasar Garzón.
El Tribunal Supremo estimó parcialmente los recursos presentados contra las sentencias de entre cinco y 14 años de cárcel impuestas en su día por la Audiencia Nacional y exoneró a 14 de los condenados de formar parte de una organización terrorista, al tiempo que rebajó de nueve a dos años de prisión la pena de otro de ellos.
Al mismo tiempo, los magistrados confirmaron las condenas que la Audiencia Nacional impuso a otros seis procesados, entre ellos al argelino Mohamed Achraf, considerado el "emir" de la célula terrorista que él mismo creó estando preso en la cárcel de Topas, ubicada cerca de la ciudad de Salamanca.
Entre los planes terroristas de Achraf, condenado a 14 años de prisión, estaba un atentado suicida con un camión cargado de 500 kilogramos contra la Audiencia Nacional.
En el juicio por la llamada "Operación Nova", la Audiencia Nacional condenó en febrero pasado a 20 de los en total 30 acusados, en su mayoría marroquíes y argelinos, a penas de entre 5 y 14 años de cárcel.
Los 14 absueltos hoy por el Supremo cumplían condenas de entre siete y 11 años. Poco después de hacerse pública la sentencia, la Justicia ordenó su puesta en libertad.
Ya en su día y en contra del criterio del fiscal, la Audiencia Nacional no consideró probado que el grupo en su totalidad conspirara para atentar contra ese tribunal, un plan que sólo atribuyó a Achraf, quien ya había hecho gestiones para conseguir los explosivos.
El argelino además fue hallado culpable de adoctrinar en el "yihadismo" a otros presos con los que pretendía perpetrar atentados suicidas.
El juicio tuvo lugar cuatro años después de los atentados islamistas que dejaron 191 muertos y más de 1.800 heridos el 11 de marzo de 2004 en Madrid, una masacre que condujo a un proceso judicial celebrado a finales de 2007.