17:01 | Sin embargo, César Nakazaki señaló que los documentos dados a conocer no demuestran que el dinero fue destinado para actividades terroristas
El debate sobre las pruebas - documental y documentada - continuó esta mañana ante la Sala Penal Especial de la Corte Suprema de Justicia, en el marco del juicio oral seguido contra el ex Presidente de la República, Alberto Fujimori, acusado de los delitos de homicidio calificado, lesiones graves y secuestro.
Durante la centésima quinta sesión del acto de juzgamiento, el Fiscal Adjunto Supremo doctor Avelino Guillén siguió incorporando al debate diversos documentos sobre dos temas: El financiamiento de las actividades del Destacamento Colina, y la vinculación de los jefes del Ejército y el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) con dicho grupo.
El Fiscal resaltó que en dichos documento, Salazar Monroe argumenta que la ampliación del presupuesto que solicita es para la realización de "actividades de inteligencia operativa y estratégica encomendadas por el Presidente de la República (Fujimori)".
Añadió que esto demuestra que el SIN realizaba inteligencia operativa en la lucha contra el terrorismo, y que para ello obtuvo partidas adicionales en su presupuesto en los años 1991, 1992 y 1993 por órdenes de Fujimori.
Sin embargo, el abogado del ex presidente Alberto Fujimori, César Nakazaki, señaló que los documentos presentados por el fiscal Avelino Guillén en ningún momento señalan que al grupo Colina se les pagaba por matar, sino que solo indica que cumplían actos de inteligencia.
Según Nakazaki, estos actos de inteligencia ordinaria consistían únicamente en recolectar la mayor cantidad de información posibles sobre los grupos terroristas.
"En qué parte de las planillas dice que se pagaba por matar. Solo señalan que eran actos de inteligencia. El grupo Colina realizaba operaciones de inteligencia ordinaria, o sea, recolección de informaciones", dijo durante el juicio que se sigue a Fujimori en el Dirección de Operaciones Especiales (DIROES) de la Policía.