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El crecimiento económico se refleja también en las industrias culturales

8:30 | Un ejemplo son los libros y el teatro. Sin embargo, faltan políticas de Estado para encaminar este desarrollo

Por Luis Felipe Gamarra

Si las librerías son el alma de una metrópoli, los libreros son los médicos del alma. Si revisáramos las páginas de economía de El Comercio una década atrás, no solo comprobaremos que el Perú era un país que crecía a ritmo de bolero cantinero (0,6%), sino que durante la crisis de los años noventa, lentamente los limeños nos fuimos quedando sin alma y sin cirujanos del corazón. Salvo por El Virrey, La Casa Verde y La Familia, las librerías se evaporaron por completo de distritos como Miraflores, Barranco, San Isidro y Lima. Y ni qué decir del resto de comunas de la capital. Peor aun, en las provincias, salvo por las librerías especializadas de las universidades, era imposible adquirir un libro original.

La crisis y la piratería se encargaron de cavar una fosa sin lápida para la industria editorial. Chachi Sanseviero, una de las libreras más reconocidas de la capital, afirmó entonces que el libro es el primer objeto que la gente abandona en épocas de crisis. ¿Pero qué sucederá ahora que la palabra crisis solo se utiliza para hablar de EE.UU.? ¿El crecimiento económico que vivimos se reflejará en el mercado editorial, así como en el resto de industrias culturales?

Para analizar el caso de los libros, miramos dos fotografías: la del 2000 y la del 2006. En la primera, según la Cámara Peruana del Libro (CPL), se publicaron 2.365 ediciones nuevas, mientras que en la segunda se produjeron 5.234, alcanzando los US$112 millones. En el 2007 el mercado alcanzó los US$133 millones y según Liliana Minaya, administradora de la CPL, este año podríamos llegar a los US$150 millones, el triple de lo que se comercializaba en el 2001 (US$49 millones).

El incremento del consumo obligó al crecimiento de los canales de distribución. Para Sergio Vilela, editor de Editorial Planeta, los libros han acaparado canales de venta como los supermercados e hipermercados para satisfacer la ingente demanda. Desde que llegó Planeta, en el 2006, sus ventas han crecido 35%. Vilela afirma que solo en este último año existen 15 puntos de venta nuevos para colocar sus libros, entre librerías y supermercados.

Para Jaime Carbajal, gerente general de Librerías Crisol, este incremento es sostenido. En el 2007, Crisol tenía 4 locales y este año cerrarán con 9, dos de ellos en Piura y Trujillo. Carbajal reconoce que parte del mérito es del Estado, que eliminó el arancel de 12% que tenían los libros importados. "Nosotros tenemos libros que valen S/.1.200 o S/.2.000 y se venden. En este momento el libro más vendido es el de Gastón Acurio ("500 Años de Fusión"), que vale S/.300 y que se vende bastante bien", dice Carbajal. En el 2009, Crisol espera cerrar tratos con los terminales aéreos más importantes del país, para así ampliar su oferta a provincias. Le gustaría ingresar a polos como Lima norte, en centros como Megaplaza, pero señala que los alquileres son bastante elevados para su negocio: "nos quieren cobrar como si vendiéramos ropa".

Por otro lado, la economía ha permitido una sofisticación de la oferta. Ahora existen más librerías temáticas, como Mediática, especializada en publicidad y diseño, o Arcadia, en arquitectura, donde el valor promedio de los libros alcanza los S/.120. Así mismo, existen librerías virtuales, como Perú Book Store y Quipu Book Store, que ofrecen todo tipo de publicaciones del Perú al mundo a través de Internet. Para Santiago Alfaro, sociólogo de la Pontificia Universidad Católica (PUC), quien investiga el impacto de la economía en las industrias culturales, si el PBI crece entre 8% y 10%, el sector cultural debe haberse incrementado en 15%. El mercado ha permitido que operaciones de editoriales pequeñas como Solar, Mesa Redonda, Estruendomudo, Matalamanga, Borrador, Antares, Mundo Ajeno y Sarita Cartonera, que no poseen las espaldas financieras de editoriales como Planeta, Santillana o Norma, se mantengan a través de la venta de tirajes entre 500 y 1.000 ejemplares por edición.

NADA DE DRAMA
A pesar de que no se cuenta con cifras tan exactas como sucede con los libros, porque no existe un ente que agrupe a los distintos grupos de teatro, en el caso de las tablas hay indicadores que señalan que este incremento es constante, notorio y sostenido. Basta conversar con productoras como Rocío Tovar ("Raquel en Llamas") y Chela de Ferrari (La Plaza ISIL), o acceder al registro de asistentes de salas como las de la Alianza Francesa y el Centro Cultural de la PUC, para corroborar el optimismo que se vive en esta otra industria cultural.

Para Tovar y De Ferrari, existen dos hitos significativos en este esquema: primero, las salas están al 80% de ocupación en promedio, cosa que se repite en la mayoría de salas en los últimos tres años. Segundo, existen públicos nuevos: "musicales como 'High School Musical' han demostrado que existe un público interesado en los espectáculos teatrales como los adolescentes, que no habíamos mirado antes y que podría traernos sorpresas", explica Tovar, quien recientemente puso en escena la comedia musical "Feisbuk", dirigida al segmento juvenil. Este año, la Plaza ISIL cumplirá 5 años. Según De Ferrari, desde que levantaron el telón, han tenido 90% de ocupación constante en las 6 obras que estrenan cada año, alcanzando alrededor de S/.500.000 de facturación desde que abrieron. En el 2009, De Ferrari llevará sus obra a Lima norte (San Martín de Porres, Los Olivos, Independencia y Comas). Considera que existe un mercado potencial, a partir de experiencias como las de "Yo amo a mi suegra" (Carlos Galdos) y "El vuelo del cóndor" (César Aedo), que se presentaron en la explanada del Hipermercado Metro de Los Olivos y el estacionamiento del centro comercial Megaplaza, respectivamente.

En estos últimos casos, existe un problema en común: los auspiciadores que los acompañan a salas como el Teatro Peruano Japonés, el Vértice del Museo de la Nación o el Centro de Convenciones del María Angola, no quieren apostar por el mercado que agrupa al polo económico más importante de la capital. En el caso del Centro Cultural de la Católica, este año sumarán alrededor de 30.000 asistentes a sus salas de teatro. En el caso de la Alianza Francesa, hasta la fecha, van 16.947 asistentes, número que supera al del año pasado. Falta sumar su última temporada.

Del mismo modo, espectáculos culturales como la ópera han incrementado su número de butacas en los últimos años. Según Ivonne Garreaud, productora general de Prolírica, el Teatro Segura ha tenido una temporada de lleno completo (730 butacas) en sus últimas presentaciones. Pero, lamentablemente, la función no continuará: "Este año cerramos Prolírica. No podemos vivir de la taquilla, que solo cubre el 30% de una función. Se necesita, como sucede en teatros como el Teresa Carreño (Caracas), Colón (Buenos Aires), La Scala (Milán), Nacional (Cuba) y Opera House (Nueva York), el apoyo del Estado, inversión municipal, privada, sociedad civil y entradas. En el Perú puede existir una mejora económica pero esta es vacía si viene sin cultura. El Estado está demostrando que no le interesa la cultura", explica Garreaud. Le preguntamos si considera que un Ministerio de la Cultura supliría ese vacío; Garreaud contesta: "puede haber un ministerio, pero sin voluntad política no hay nada". Para ella, el Estado no come ni deja comer.

NO PAREN DE VENIR
Lalo Ponce, gerente general de Phantom Music, reactivó un sector abandonado por la economía: la venta de CD y DVD originales. Ponce cerrará el 2008 con tres nuevas tiendas: Bellavista (Mall Aventura Plaza), San Isidro (Pharmax) y Asia. Estima que para la misma fecha habrá sumado un 15% respecto al 2007. El mercado le ha permitido crecer de tal manera que acaba de entrar en la producción de conciertos, rubro que se ha dinamizado a partir de la reducción del impuesto municipal del 15%.

Pero, como dice Garreaud, faltan políticas de Estado que equilibren el desarrollo de todas las industrias culturales por igual. Durante su último discurso, el presidente Alan García le solicitó al Congreso un proyecto para crear el ministerio de Cultura. Pero la ex congresista aprista Elvira de la Puente ya había presentado un borrador sobre ese mismo tema en el 2006. "La última vez que toqué el tema fue con el ex primer ministro Del Castillo. Ojalá que el nuevo (Yehude Simon) se interese en el tema. Si los números rojos nos arrebataron el alma, los azules nos la están devolviendo. Humanidades y matemáticas deben convivir. Por nuestro bien".

ENFOQUE
"Raquel en llamas"*
No podemos negar que el crecimiento económico que ha vivido el país en los últimos años ha tenido experiencias satisfactorias en la creación teatral y producción cultural.

En Raquel en Llamas comenzamos hace 4 años con "Chancho Amor". Abrimos una primera temporada de 8 funciones en el Teatro Peruano Japonés. Al año siguiente montamos "Muérete Cupido" optando con una temporada de un mes para el show de Johanna y Carlín. Y con este antecedente desde hace 2 años ponemos en escena un promedio de 6 obras teatrales, pues nuestro objetivo no solo es satisfacer al público que va al teatro sino atraer a un espectador nuevo.

Como espectadora soy testigo de que la oferta ha crecido muchísimo no solo en producciones teatrales, sino en espectáculos culturales como la música, el ballet, etcétera. Siento que la gente invierte más en buscar nuevas formas de entretenimiento. Hay oferta para todos los públicos.
* Rocío Tovar

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