Acaba de cumplir 60 años y el camino de vida recorrido, arguye, lo tiene satisfecho. De aquellos, 40 han sido dedicados a su carrera como comediante. Dice que a veces le cuesta decir que es imitador. Es más bien un creador que resalta humorísticamente la política peruana que, de por sí, ya es ridícula. Mientras prepara nuevas presentaciones en la Cúpula de las Artes, viene siendo perseguido por la prensa para saber qué es lo que realmente busca con las encendidas apariciones que publica en sus redes sociales hablando de política. Acerca de ello y su vuelta a la TV, esto fue lo que compartió con Somos.

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Vienes publicando comentarios sobre coyuntura nacional e internacional de una forma tan vehemente que muchos creen que vas a postular a un cargo público. Has dicho, sin embargo, que no. ¿Esa es una decisión rotunda?

Sí, cuando hablo me ‘loqueo’ como Javier Milei [ríe]. Cuando levantamos la bandera en contra de la inseguridad que se propiciaba por peruanos y malos migrantes que llegaron a este país sin ningún filtro por culpa de varios gobiernos, me di cuenta de que había una indignación popular silenciosa. Por eso comenzamos a recoger ese sentimiento. Yo agradezco los buenos deseos de la gente que me dice que postule y le pregunto si quiere mi bien o mi mal [ríe]. Yo no quiero terminar preso... Lo mío nunca ha sido político. Levanto mi voz como ciudadano. Por eso comparto mi parecer y lo seguiré haciendo, así me caigan insultos y pongan balas en la puerta de mi casa.

Pediste garantías para tu vida el año pasado por ese episodio. ¿Ha vuelto a ocurrir?

No. Amenazas en las redes, más que todo. Y han arreciado mucho más tras haberme pronunciado sobre la situación de criminalidad en Ecuador. Dios no quiera que entren aquí criminales de allá, para los que nuestra vida no vale nada. Ya los delincuentes peruanos, lamentablemente, se han mimetizado con esa crueldad.

El humorista posee una carrera que abarca cuatro décadas. Se inició a los 19 años en el programa concurso de Augusto Ferrando.
El humorista posee una carrera que abarca cuatro décadas. Se inició a los 19 años en el programa concurso de Augusto Ferrando.
/ EL COMERCIO

Dicen que eres un candidato ‘outsider’ de la derecha. Otros recuerdan en el pasado tu apoyo a Alberto Fujimori. ¿Cuál, definirías, es hoy tu tendencia política?

Sobre Fujimori debo decir que apoyé las acciones severas que tomó en su momento porque fueron en contra del terrorismo y a favor de recuperar el país en el ámbito económico. Yo regresé a los 25 minutos al canal 2 luego de que los terroristas lo volaran. Me acababa de ir. Es muy duro encontrarte con amigos, de los que te acababas de despedir, bañados en charcos de sangre. Cómo eso no me va a marcar. Apoyé las acciones que se tomaron, pero eso fue un error. Mezclar mi carrera con ese apoyo. Nunca lo volvería a hacer, ni con el tema de la inseguridad. Si él borró con actos de corrupción lo bueno que hizo, problema suyo. Yo nunca he comulgado con eso último.

¿Y entonces?

Me considero un tipo pragmático. Un radical contra la inseguridad ciudadana, los corruptos, la clase política ladrona y un aparato del Estado gigante que no tiene presencia en muchos lugares, y cuando tiene, es ineficiente. No tengo una candidatura ni quiero entrar a la arena política, pero sí estoy dispuesto a servir en mi país en cualquier trinchera. Respecto del modelo económico: si bien tiene cosas positivas para el Perú, como haber permitido que se reduzca la extrema pobreza, haber bajado los índices de anemia o estabilizar la moneda, creo que tiene aún mucho por hacer.

Jorge Benavides y Carlos Álvarez han hecho carreras en paralelo y compartido pantalla en distintas ocasiones y canales.
Jorge Benavides y Carlos Álvarez han hecho carreras en paralelo y compartido pantalla en distintas ocasiones y canales.
/ GERMAN FALCON

¿Vas a regresar este mes a la TV a través de Panamericana?

Sí, andamos en eso. No se sabe si sería diario o semanal. Pero será puro humor político. No solo porque es mi especialidad, sino porque hay una ausencia del género y hay tanto material…

Eres esencialmente un hombre de TV. ¿Cuál es tu análisis de la televisión nacional actual?

Hay varias aristas respecto a eso. En principio, es poco original. La TV ha caído mucho en las franquicias. Hace 20 o 30 años había mucho por crear. Por otro lado, el humor está demasiado hipersensible.

Eso ocurre en todo el mundo…

Así es, pero suscribo lo que dijo alguna vez Eugenio Derbez, que ya no se puede hacer humor. Creo que hay que regular estereotipos que ofenden a la sociedad. O sea, en la autorregulación, no en la censura. Pero a veces tenemos que tomarnos ciertas licencias para que el humor llegue. Por otro lado, hay un doble rasero. Existen espectáculos que se van en contra de todo y la gente muere de risa y no cuestiona nada. Mi crítica no es a quienes están en el escenario, sino a la platea. Los primeros se pueden equivocar, como yo que también he cometido errores y he pedido disculpas, pero si la platea celebra, es preocupante. Eso significa que como sociedad hemos normalizado lo que no debería ser. Hay mucho que debemos reflexionar. //

Además…
Solo un especial

En agosto de 2023, se especuló que Álvarez iba a volver a trabajar con Jorge Benavides en un programa de TV debido a un especial que hicieron de comedia. “Más que colaboración fue un regalo a nuestro público. La gente siempre me pedía eso y coincidió con que fui a hacer una entrevista a ATV, donde me encontré a Jorge en un pasillo. Conversamos y decidimos hacer un especial que tuvo muy buen ráting. Pero aquello quedó ahí”.

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